

Colocar el router WiFi en una estantería de metal o mesa parece una solución práctica y común en muchos hogares. Sin embargo, los expertos en redes recomiendan revisar con cuidado esta ubicación, ya que una mala elección puede generar problemas serios de señal, rendimiento y hasta durabilidad del dispositivo.
Así como poner una moneda o llave arriba de este equipo, existen indicaciones que hay que seguir para mejorar su funcionamiento. No se trata de una prohibición absoluta, pero sí de evitar errores que afectan directamente tu conexión a internet.

El material de la estantería: el mayor enemigo del wifi
Uno de los aspectos más importantes es el material donde se apoya el router. Las estanterías metálicas son especialmente problemáticas. El metal refleja y bloquea las ondas electromagnéticas del WiFi (tanto en 2.4 GHz como en 5 GHz), lo que provoca una reducción notable de la cobertura, velocidades más bajas y conexiones inestables.
En cambio, materiales como la madera o el plástico permiten que las ondas viajen con mucha menos interferencia. Si tu estantería es de metal, es muy recomendable cambiarla por una de madera abierta o buscar otra superficie adecuada. Este detalle, aparentemente menor, marca una gran diferencia en el día a día.
Los peligros de colocar el router del wifi en una estantería
Los routers generan calor durante su funcionamiento normal. Cuando se colocan en una estantería metálica o en espacios con poca ventilación, este calor se acumula más fácilmente. El metal conduce el calor y empeora la situación, mientras que rodear el dispositivo con libros u otros objetos agrava el problema.
Las consecuencias del sobrecalentamiento incluyen:
- Reducción automática del rendimiento (throttling).
- Reinicios inesperados y caídas de conexión.
- Fallos intermitentes que arruinan streaming, videollamadas o juegos online.
- Acortamiento de la vida útil del router.

Los expertos insisten en mantener el router en una zona bien ventilada y alejado de fuentes de calor como televisores, radiadores o luz solar directa a través de ventanas.
Altura y tipo de mueble: las claves para la buena señal
No solo importa el material. La altura es fundamental. Colocar el router demasiado bajo, cerca del suelo, hace que gran parte de la señal se desperdicie o se bloquee con muebles y paredes.
Lo ideal es ubicarlo a media altura, entre 1,5 y 2 metros del suelo. Esta posición permite que la señal se distribuya de forma más uniforme por toda la casa.
Además, evita a toda costa los muebles cerrados. Meter el router dentro de un armario o estantería completamente rodeada reduce drásticamente la propagación de la señal. Lo mejor es un espacio abierto donde el router tenga libertad para emitir en todas direcciones.
Recomendaciones prácticas para optimizar el router
- Elige estanterías o mesas de madera o plástico.
- Ubícalo en un lugar central de la vivienda, a media altura y con buena ventilación.
- Mantén espacio libre alrededor del dispositivo.
- Aléjalo de electrodomésticos, espejos y paredes gruesas.
- Revisa la ubicación actual aunque te la haya instalado el operador: muchas veces no es la óptima.












