Panorama

Tiempos revueltos para la banca: fusiones y operaciones en medio de la bajada de tipos de interés

En medio del debate sobre los efectos del movimiento de los vascos, la Asociación Española de Banca ve importante finalizar la Unión Bancaria.

El sector de la banca vive tiempos revueltos. Tras cerrar dos años consecutivos con fuertes beneficios, la bajada de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) hicieron temer el fin de las ganancias récord. 

De forma paralela, otra preocupación sobrevoló sobre el futuro del negocio: el peligro de concentración en caso de que tuviera éxito la OPA hostil que BBVA presentó contra Banco Sabadell

Así están las cosas cuando a la alarma que sonó al conocerse el movimiento del banco presidido por Carlos Torres Vila sobre la entidad que lidera Josep Oliu, se sumó el ulular de otra, aunque de sonido más suave que la anterior.

Ayer, Bankinter anunció la intensión de integrar su filial digital EVO Banco que, al igual que la OPA de BBVA sobre el Sabadell, deberá contar con la aprobación del Gobierno con la salvedad de que esta operación no deberá contar con el visto bueno de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), porque no se trata de una fusión sino de la absorción de una entidad del grupo.

BBVA busca comprar Sabadell. (Foto: Shutterstock).

En efecto, la historia cuenta que en 2012 EVO nació como el primer banco de nueva creación surgido tras la crisis financiera. En 2019, Bankinter lo adquirió junto a su filial irlandesa Advantcard, sumando de esta manera el negocio digital a su actividad enfocada principalmente a la banca tradicional.

No pasó mucho tiempo para que el banco cuyo nombre proviene del concepto "Evolucionar", se hiciese fuerte en el negocio hipotecario gracias al bajo valor de su producto, precio que colocaron a sus hipotecas entre las más competitivas del sector. El otro atractivo de EVO Banco radica en la cuenta remunerada que actualmente ofrece un interés del 2,85% TAE, tasa que por su rendimiento se encuentra entre las más atractivas del mercado.

Eduardo Otaiza, director general de Bankinter explicó a los clientes de la entidad que "nada cambia por el momento ni lo hará hasta que finalice la integración, el año próximo. Será entonces cuando se convertirán en clientes de Bankinter a todos los efectos, con acceso digital al banco, pero también a través del resto de canales".

Lo cierto es que, sin bien con sus particularidades, sale del mercado una entidad financiera para integrarse en otra más grande que gracias a la integración incrementará el número de clientes y participación en el negocio. Y esto sucede en pleno debate sobre la concentración bancaria, lo que no contribuye a calmar los ánimos entre quienes ven en estos movimientos un peligro para la competitividad del sistema financiero español.

Y sobre temores y futuro habló esta mañana Alejandra Kindelán, presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB), en los Cursos de Verano de la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), que se están celebrando en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en Santander.

"La rentabilidad de la banca seguirá siendo sólida"

La bajada de tipos del Banco Central Europeo. (BCE).

Así se mostró de optimista la directiva, incluso en el escenario que se espera de bajadas de interés. Kindelán aseguró a la audiencia que el proceso de subidas de tipos, que fue "inéditamente rápido", se reflejó en la rentabilidad logrando una recuperación de esta.

Esta normalización monetaria, continuó, va a permitir que los volúmenes de activad se recuperen. Asimismo, destacó que la tasa de morosidad se comportó muy bien y no sólo gracias a la solidez de la economía, sino también a que "los bancos gestionaron de forma muy eficiente la situación".

En cuanto al peligro de que se produzca una concentración bancaria, la presidenta de AEB afirmo que "en España contamos con muchas entidades y los clientes tienen una oferta muy variada de productos a su disposición", aunque aclaró que desvincula estas declaraciones de la OPA de BBVA sobre Banco Sabadell, de la que no quiso hacer comentarios ya que se trata de dos entidades asociadas.

En relación con el impuesto extraordinario a la banca, Kindelán recordó que el sector ya pagaba impuestos antes del gravamen temporal y que "está recurrido porque la situación cambió mucho desde que se impuso, sobre todo con el inicio del proceso de flexibilización monetaria del Banco Central Europeo (BCE)".

"Un impuesto permanente a la banca nos restaría competitividad. No es el momento de hablar de esto", subrayó.

Tampoco se le escapó a Kindelán la situación en la que quedó Europa tras las elecciones al Parlamento europeo y el adelanto de las elecciones legislativas en Francia, hecho, este último, que está generando un visible nerviosismo en los mercados bursátiles de la región.

Así las cosas, de acuerdo a Kindelán, Europa ahora tiene que posicionarse en un mundo complejo a nivel geopolítico y con tensiones comerciales. "Europa tiene que buscar su sitio e invertir millones en necesidades de defensa, tecnología y materias primas", entre las principales cuestiones que citó, para enseguida añadir que "la banca va a tener que estar en el centro de esta nueva agenda".

¿Y cómo se financia este conjunto de retos? La directiva respondió que desde la asociación ven necesaria la regulación y la Unión Bancaria, puesto que Europa "mira al futuro pensando en crecer y competir" y la regulación del sector bancario se debe adaptar a esta nueva situación de una manera "holística" y con un mandato para que los reguladores estén alineados con estos compromisos europeos. 

Posición que está en sintonía con las demandas de los grandes grupos económicos españoles - entre ellos los que participan en el mercado de las telecomunicaciones -, que son conscientes de sus vulnerabilidades frente al poder de conglomerados extranjeros, principalmente aquellos financiados con dinero.

En cuanto a la Unión Bancaria, Kindelán ve importante finalizarla, pero estima que falta un fondo de garantía de depósitos únicos "y hasta que esto no se logre vamos a tener un sector bancario fragmentado en el Viejo Continente", apuntó.

"Esto también será relevante para que los bancos estén valorados por su solvencia y no por su nacionalidad", concluyó.

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