

La carrera laboral pesa cada vez más en el acceso a la pensión contributiva en España. Meses sueltos, lagunas de cotización o períodos que nunca figuraron en la vida laboral pueden marcar diferencias relevantes cuando llega el momento de calcular la jubilación.
Por eso ha despertado interés la medida de la Seguridad Social que permite computar hasta cinco años de cotización a personas que realizaron determinadas prácticas formativas antes de 2024.
Esto no es un reconocimiento automático ni gratuito, ya que exige tramitar un convenio especial y pagar las cuotas correspondientes según cada expediente, tal como explica la propia administración.

La Seguridad Social deja sumar hasta 5 años por prácticas anteriores
Durante años, miles de estudiantes realizaron prácticas académicas, becas o programas formativos sin cotizar a la Seguridad Social. Eso provocó que muchos periodos de aprendizaje quedaran fuera del historial laboral y no sumaran para futuras prestaciones.
Para corregir parte de esa situación, el Gobierno habilitó la posibilidad de firmar un convenio especial con la Tesorería General de la Seguridad Social. Mediante esta fórmula, los interesados pueden reconocer hasta 1825 días, equivalentes a cinco años, siempre dentro de los límites legales fijados por la normativa publicada en el BOE.
No todas las prácticas entran automáticamente. Deben tratarse de supuestos contemplados por la regulación y que no hubieran generado cotización en su momento. Por eso, cada caso necesita revisión individual.
Qué trabajadores pueden acceder y qué exige la Seguridad Social
La medida está dirigida principalmente a personas que realizaron prácticas no remuneradas y a determinados supuestos de prácticas remuneradas anteriores que no cotizaron. Muchos antiguos becarios universitarios, alumnos de formación profesional o participantes en programas formativos podrían estar entre los potenciales beneficiarios.
Para solicitarlo, resulta clave conservar documentos que acrediten la actividad realizada. La Seguridad Social suele requerir certificados académicos, convenios con universidades, justificantes emitidos por empresas o cualquier prueba válida sobre fechas y duración de las prácticas.
Además, el interesado debe presentar la solicitud dentro de los plazos vigentes y asumir el coste de las cuotas que correspondan. Por eso, aunque popularmente se hable de que se regalan años cotizados, en realidad se trata de una vía legal para recuperar tiempo pasado mediante pago.
También conviene revisar si esos meses ya aparecen reflejados en la vida laboral. En algunos casos, determinadas prácticas posteriores sí pudieron cotizar y no sería necesario volver a incorporarlas.
Cómo solicitar el convenio especial y cuánto puede mejorar la jubilación
La gestión puede iniciarse ante la Tesorería General de la Seguridad Social, presentando la solicitud oficial junto con la documentación exigida. Antes de hacerlo, muchos expertos recomiendan descargar el informe de vida laboral para detectar lagunas y calcular si realmente compensa el trámite.
El impacto económico depende de cada trabajador. Para algunas personas, sumar meses cotizados puede permitir alcanzar el mínimo necesario para cobrar una pensión contributiva. Para otras, servirá para mejorar el porcentaje aplicable sobre la base reguladora o acercarse a la edad ordinaria de retiro en mejores condiciones.

Quienes tienen carreras laborales irregulares, etapas en el extranjero o largos periodos sin alta suelen ser perfiles especialmente atentos a esta opción. En estos casos, unos meses adicionales pueden resultar valiosos.
Antes de firmar el convenio especial, conviene comparar el coste total con la mejora estimada en la futura pensión de jubilación. Ese cálculo individual será el que determine si la medida realmente merece la pena.













