

“Si tienes el dinero para pagar la entrada a una hipoteca, compra; no alquiles”. Este consejo debe ser uno de los más escuchados en España. Quienes lo difunden argumentan que el dinero destinado a un alquiler es dinero que se pierde en saco roto. Pero también, dicen, que es más barata la cuota de una hipoteca que el pago de un arrendamiento.
Y tienen razón. Un estudio del portal inmobiliario Idealista asegura que acceder a una vivienda en alquiler consume el 35% de los ingresos netos de una familia media. Como contrapartida, para la compra la proporción cae de forma notable hasta el 25%, sin considerar el ahorro previo necesario para obtener financiación, de acuerdo a los datos del primer trimestre de 2026 utilizados para la elaboración del trabajo.
También es cierto que el encarecimiento de los precios derivado de la escasez de oferta explica que el esfuerzo tanto en alquiler como en compra se mantenga en niveles tan elevados, superando en el caso del arrendamiento los umbrales que los expertos consideran razonables.

Este escenario pone en evidencia el fracaso de los intentos del Gobierno para bajar los precios del alquiler. Según los operadores del sector inmobiliario, la intervención del mercado, a través de la Ley de Vivienda y sucesivos Reales Decretos, provocó una reducción drástica de la oferta y un encarecimiento continuado de los precios.
Así las cosas, Idealista señala ocho capitales que cuentan con una tasa de esfuerzo para alquilar de más de un 30% de los ingresos, que los especialistas fijan como límite recomendable para el alquiler de una vivienda de dos habitaciones.
Barcelona, la más cara de las capitales
La Ciudad Condal marcha a la cabeza con el 41% de los ingresos medios de una familia, seguida de Palma (40%). La lista se completa con Málaga (39%), Valencia (38%), Madrid (38%), Alicante (35%), Segovia (34%) y Las Palmas de Gran Canaria que se ubica diez puntos porcentuales por debajo de Barcelona al posicionarse en el 31%.
Ya un escalón por debajo, aparecen Bilbao, San Sebastián y Santa Cruz de Tenerife que se sitúan exactamente en el 30%, en el 29% está Sevilla, mientras que Ceuta, Salamanca y Cádiz registran el 27%. Girona, Huelva, Guadalajara y Santander comparten una tasa del 25%.
En el extremo opuesto, Jaén, Ciudad Real, Melilla y Huesca son las capitales con menor presión, al requerir únicamente el 19% de los ingresos familiares, seguidas de Palencia, Teruel y Cáceres, con el 20%.
Radiografía a nivel provincial
Málaga es la que impone mayor esfuerzo a sus residentes, llegando al 49% de los ingresos familiares. Le siguen Baleares (45%), Barcelona (38%), Madrid (37%), Valencia (37%), Santa Cruz de Tenerife (36%), Las Palmas (35%), Alicante (35%) y Guipúzcoa (32%).
En la otra cara de la moneda, destaca Teruel como la provincia con menor exigencia con un 19%, seguida de Palencia y Lugo que se ubican un punto porcentual por debajo con un 20%. Este segundo grupo lo cierran León, Huesca, Jaén, Ciudad Real, A Coruña, Lleida y Soria, todas con una tasa del 21%.
Capitales con un mayor esfuerzo para comprar
Idealista señala cuatro ciudades que presentan tasas de esfuerzo superiores al 30% recomendado para la compra.
En primer lugar aparece como líder indiscutida Palma con un 43%. Málaga y San Sebastián la siguen a cierta distancia con un 35%, por delante de Madrid (32%). Mientras Barcelona se queda por debajo de ese umbral, con el 28%. A continuación, aparecen Valencia (27%), Alicante (26%), A Coruña (25%), Granada (25%) y cierra este segmento Santa Cruz de Tenerife con el 24%.

En tanto, las ciudades con menor esfuerzo son Lleida, Melilla y Huesca, donde adquirir una vivienda requiere solo el 12% de los ingresos familiares, “a lo que debe añadirse el ahorro necesario para acceder a la financiación”, recuerda el portal de referencia del mercado inmobiliario español.
En el ámbito provincial, Baleares y Málaga lideran el esfuerzo con el 43% en ambos casos, seguidas de Santa Cruz de Tenerife (34%), Alicante (29%), Madrid (26%) y Las Palmas (26%).
La provincia de Barcelona se sitúa en el 18%. En cambio, Ciudad Real, Cuenca y Teruel registran la tasa más baja, con el 10%. Entre ambos extremos están Palencia, Jaén, Burgos y Ourense, que comparten el 11%.












