La factura de luz puede dar más de un susto a fin de mes, sobre todo cuando ciertos electrodomésticos permanecen encendidos durante muchas horas del día. Sin embargo, no todos los aparatos conectados en una vivienda generan el mismo impacto sobre el consumo eléctrico total.
Según explicó un especialista energético a través de la cuenta de TikTok @pulsosolarrenovables, la potencia de un electrodoméstico es solo uno de los factores que determinan su incidencia en la factura, ya que también influyen el tiempo de uso, la frecuencia y la eficiencia de cada equipo.
Identificar qué aparatos combinan alta potencia con muchas horas de funcionamiento puede ser fundamental para reducir el gasto eléctrico sin prescindir de las comodidades del hogar.
Los electrodomésticos que más elevan el consumo de luz
Uno de los primeros equipos que suele pasar inadvertido es el termo eléctrico, especialmente en los hogares que lo utilizan para disponer de agua caliente durante buena parte del día. “Está calentando agua durante gran parte del día”, explicó el especialista, quien lo ubicó entre los principales responsables del consumo eléctrico de una vivienda.
La plancha también representa un gasto considerable, aunque por una razón distinta. La misma necesita alcanzar altas temperaturas en poco tiempo, lo que exige una potencia elevada.
El aire acondicionado completa este grupo, en especial durante los meses de calor. Según el especialista, si el equipo funciona “varias horas al día” durante todo el verano, existen altas probabilidades de que se convierta en el electrodoméstico que más incremente la factura eléctrica del hogar.
Los equipos que generan menos impacto de lo que se cree
A diferencia del aire acondicionado, el ventilador demanda mucha menos potencia, aunque también permanezca encendido durante varias horas, por lo que su repercusión económica suele ser más acotada. Algo similar ocurre con el microondas, que necesita potencia elevada solo durante unos minutos, lo que hace que su consumo total termine siendo reducido.
El router WiFi es otro de los casos que suele generar confusión, ya que permanece conectado las 24 horas del día, pero su potencia es relativamente baja. Lo mismo sucede con el cargador del teléfono móvil o la cafetera, equipos que consumen electricidad, aunque su peso dentro del total de la factura resulta mucho menor comparado con los aparatos destinados a generar calor o frío.
Qué factores conviene tener en cuenta para ahorrar energía
Más allá de identificar qué electrodomésticos consumen más, reducir la factura de luz exige prestar atención a distintos factores combinados:
- Potencia: cuánta energía demanda el aparato mientras funciona
- Tiempo de uso: cuántas horas permanece encendido por día
- Frecuencia: cuántas veces se utiliza durante la semana
- Eficiencia: cuánta energía necesita para cumplir su función
- Hábitos de uso: dejar equipos encendidos sin necesidad incrementa el consumo total
Otros consejos para reducir el gasto energético
Mantener los electrodomésticos en buen estado también ayuda a reducir el gasto. Por ejemplo, los filtros sucios del aire acondicionado obligan al motor a trabajar con mayor esfuerzo, lo que termina elevando su consumo.
En el caso de los aparatos que no necesitan estar conectados todo el tiempo, una medida simple es apagarlos cuando no se utilizan y, siempre que sea posible, desenchufarlos directamente para evitar el gasto que generan en modo de espera.