

Las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), implantadas en ciudades españolas para mejorar la calidad del aire, están marcando un nuevo rumbo para la movilidad urbana y periurbana. Estas zonas limitan la circulación de vehículos según su nivel de emisiones, lo que deja fuera del tráfico a modelos antiguos y muy contaminantes.
Aunque no existe una prohibición generalizada para que cualquier coche anterior a 2025 circule por todas las carreteras del país, las normas ambientales afectan a un porcentaje cada vez mayor del parque automovilístico.
Las ciudades y municipios más poblados ya aplican o están obligados a aplicar medidas que restringen la circulación de vehículos con ciertas etiquetas ambientales en tramos concretos o en horarios específicos.

Qué coches están siendo restringidos y por qué
Las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) son áreas urbanas definidas legalmente donde se limita el acceso de vehículos más contaminantes. Su objetivo es reducir la contaminación del aire y proteger la salud pública, y su implantación fue impulsada por la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, que obliga a municipios de más de 50 000 habitantes a establecer estas zonas.
En la práctica, muchos vehículos sin distintivo ambiental de la Dirección General de Tráfico (DGT) ya no pueden acceder a determinadas áreas desde hace tiempo. Desde el 1 de enero de 2025, en ciudades como Madrid no pueden circular en zonas urbanas los coches sin etiqueta ambiental, salvo excepciones muy concretas (por ejemplo, para personas con movilidad reducida o emergencias).
Esta lógica seguirá ampliándose: aunque no se trata de una prohibición de circulación en todas las carreteras del país, sí significa que cada vez más municipios restringen los accesos a los vehículos más antiguos, especialmente a los que no tienen etiqueta o que cuentan con etiquetas antiguas como la B.
Estas reglas no son uniformes en todo el territorio: cada ayuntamiento o autoridad local puede aplicar variaciones según su situación de calidad del aire y capacidad administrativa. Sin embargo, la tendencia general apunta a restricciones crecientes para los coches que más contaminan.
Cómo funcionan las etiquetas ambientales y las restricciones
Las etiquetas ambientales de la DGT clasifican a los vehículos según sus emisiones contaminantes. Esta clasificación sirve como base para decidir qué coches pueden o no acceder a una ZBE.
- Sin etiqueta: vehículos más antiguos y más contaminantes, típicamente coches de gasolina previos a 2000 o diésel anteriores a 2006.
- Etiqueta B: vehículos más recientes pero aún con emisiones no óptimas.
- Etiqueta C, ECO o 0: modelos más modernos o con tecnologías menos contaminantes, incluidos eléctricos e híbridos eficientes.
En muchas ciudades importantes de España, las normas prohíben el acceso de vehículos sin etiqueta en sus ZBE desde hace tiempo. La restricción se basa en criterios de calidad del aire y en la necesidad de cumplir los límites de emisiones marcados a escala europea.
Aunque estas prohibiciones no se aplican a todas las carreteras del país de forma homogénea, sí suponen que, en la práctica, los coches más antiguos no pueden entrar en las zonas urbanas principales sin sanción. En Madrid, por ejemplo, desde 2025 se prohibió circular con coches sin etiqueta en todo el municipio salvo excepciones especiales.
Que trae el 2026 para conductores en zonas urbanas
El avance de las ZBE y las políticas ambientales significa que cada vez más ciudades españolas adoptan restricciones similares. En 2026 se espera que muchas de estas áreas sean obligatorias según la normativa nacional, y que cubran un gran porcentaje de la población urbana.
En ciudades como Madrid, Barcelona y Bilbao, las restricciones son más estrictas y se aplican tanto en horarios específicos como de forma permanente dentro de sus límites urbanos. Esto incluye prohibiciones totales dentro de las ZBE de acceso para vehículos sin etiqueta, y limitaciones graduales para coches con etiquetas B o C en determinados momentos o zonas.
En otras localidades medianas o más pequeñas, las restricciones pueden depender de factores puntuales como la contaminación atmosférica en días de alta polución o la extensión del perímetro de la ZBE. En todos los casos, las medidas buscan alinear la circulación con los estándares de calidad del aire y reducir el impacto de los vehículos más contaminantes.
El resultado para muchos conductores es que, aunque su coche aún pueda circular en carreteras interurbanas, se encontrará con límites de acceso importantes dentro de los centros urbanos y las zonas más pobladas, lo que plantea desafíos para quien depende de un vehículo antiguo para sus desplazamientos diarios.

Qué alternativas tienen los conductores afectados
Dado que las restricciones se centran en las Zonas de Bajas Emisiones, los propietarios de coches antiguos tienen varias opciones para seguir desplazándose sin sanciones, dependiendo del área:
- Usar vehículos con etiqueta ambiental adecuada o eléctricos.
- Estacionar fuera de las ZBE y utilizar transporte público para entrar a centros urbanos.
- Obtener permisos temporales o específicos cuando la normativa local lo permita.














