

Volkswagen y Audi han puesto en marcha una llamada a revisión de casi tres millones de vehículos en todo el mundo por un posible problema en el sistema de dirección. El defecto está relacionado con un tornillo que puede sufrir corrosión y que, en determinadas circunstancias, podría romperse y provocar un fallo de la dirección.
Los datos difundidos por la Oficina Federal de Vehículos a Motor de Alemania (KBA) sitúan en 2.159.054 los Volkswagen potencialmente afectados en todo el mundo, mientras que en Audi la campaña alcanza a 696.547 vehículos. En conjunto, suman 2.855.601 unidades.
La solución pasa por acudir al taller para sustituir la fijación afectada por otra más resistente a la corrosión. La información disponible no indica que todos los vehículos incluidos hayan sufrido el fallo: se trata de una campaña preventiva sobre unidades potencialmente afectadas.

¿Qué modelos de Volkswagen y Audi están afectados por la llamada a revisión?
La campaña de Volkswagen afecta a los Golf, Golf Variant, Tiguan, Touran y Caddy producidos entre el 24 de septiembre de 2013 y el 1 de julio de 2024, según los datos de la KBA difundidos sobre la campaña.
En Audi, el modelo incluido es el Q3, concretamente las unidades fabricadas entre el 31 de octubre de 2017 y el 23 de mayo de 2024. Son 696.547 coches en todo el mundo, de los que 58.555 corresponden a Alemania.
En el caso de Volkswagen, las 2.159.054 unidades potencialmente afectadas se distribuyen entre distintos mercados. De ellas, 895.832 corresponden a Alemania.
¿Cuál es el fallo detectado en estos Volkswagen y Audi?
El problema está en uno de los tornillos que fijan el sistema de dirección. La corrosión puede debilitar esa pieza con el paso del tiempo hasta provocar su rotura.
La KBA señala que la rotura del tornillo puede llegar a causar un fallo de la dirección, aunque esto no significa que vaya a producirse automáticamente en todos los coches incluidos en la campaña. La autoridad alemana no tenía constancia, en la información difundida sobre la retirada, de daños personales o materiales relacionados con este defecto.
El problema también ha sido documentado por Transport Canada para determinados vehículos del grupo. El organismo canadiense explica que la corrosión puede hacer que uno de los tornillos que unen la cremallera de dirección al subchasis se rompa y, en determinadas circunstancias, causar una pérdida de control de la dirección.
¿Qué deben hacer los propietarios de los coches afectados?

La medida correctiva consiste en sustituir el tornillo de fijación del sistema de dirección por otro con mayor resistencia a la corrosión. En Alemania, la campaña de Volkswagen utiliza el código 48VS, mientras que la de Audi aparece como 48LG.
Los propietarios no deben asumir que su vehículo está afectado únicamente porque coincidan el modelo y el periodo de fabricación. La identificación concreta se realiza mediante el número de bastidor o VIN, que permite comprobar si una unidad está incluida en la campaña.
Volkswagen ha señalado, según las informaciones publicadas sobre la campaña, que se trata de una actuación preventiva y que los vehículos pueden seguir utilizándose hasta la cita en el taller. La sustitución de la pieza señalada busca evitar que el deterioro por corrosión pueda desembocar posteriormente en la rotura de la fijación.













