

Tras más de siete décadas dedicadas a hacer felices a generaciones de niños, Juguetes Carrión echa el cierre definitivo en España. La mítica juguetería malagueña bajó la persiana de sus tres últimas tiendas físicas esta semana, poniendo fin a una trayectoria que comenzó en 1953 y que deja un profundo legado en el comercio andaluz.
La empresa, nacida en Málaga, cerró sus establecimientos en calle Nueva (centro de la capital), en la barriada de El Palo y en Motril. Además, cesó completamente su actividad online. Con este movimiento, una de las referencias del sector juguetero en Andalucía dice adiós después de 73 años de historia.

El origen de Juguetes Carrión y cómo dominó el mercado con 25 tiendas
Todo comenzó en 1953 cuando Francisco Carrión Ruiz abrió Almacenes Carrión en la calle Compañía de Málaga. Aquel pequeño negocio fue el germen de lo que posteriormente se convertiría en Juguetes Carrión y en su marca franquiciada Juguetes Don Dino.
Su nieto, Arturo García Carrión, ha sido el último responsable al frente de la empresa y ha explicado con tristeza pero con serenidad los motivos del cierre.
En su momento de mayor expansión, la compañía llegó a contar con 25 tiendas propias repartidas por Málaga y Andalucía, además de 45 franquicias bajo la enseña Don Dino.
Miles de familias malagueñas y andaluzas guardan recuerdos imborrables de sus visitas a estos establecimientos, especialmente quienes nacieron entre los años 80 y 90.
Los motivos que desencadenaron el cierre inevitable de la juguetería tras 70 años
Arturo García Carrión habló con el medio Málaga Hoy y ha sido claro al analizar la situación: “Llevamos mucho tiempo viendo que los juguetes no son rentables y hemos intentado de todas las maneras hacerlo posible, pero cuando no es rentable...”

Entre los principales factores que han llevado al cierre destacan también la baja natalidad española o los cambios de hábitos de juego de los más chicos, quienes se guían más por los productos tecnológicos.
A su vez, se puede destacar la competencia con las tiendas online, dado que los padres prefieren adquirir artículos mediante internet. Esta situación llevó a números en rojo que le ocasionaron deficiencias recurrentes.
La despedida de la juguetería histórica de Málaga
A pesar de la tristeza lógica por el fin de una etapa, la familia García Carrión se muestra orgullosa de la trayectoria recorrida. “Nos está llamando muchísima gente contándonos los recuerdos que tiene de nuestra empresa”, comenta Arturo.
Y añade: “Estamos tristes. Es un proceso duro aunque fuera una decisión inevitable. Pero estamos contentos al final con la trayectoria y con la forma de trabajar que hemos tenido durante tanto tiempo”.
De momento, la familia no tiene previsto emprender un nuevo proyecto comercial. Prefieren cerrar todos los flecos pendientes con tranquilidad antes de tomar cualquier decisión futura.












