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La cadena de supermercados El Arco, un nombre tradicional en el comercio minorista del norte de España, anunció el cierre definitivo de sus últimas 30 tiendas en Asturias, tras una prolongada crisis financiera y logísticas que la ha llevado a agotar su stock y cesar operaciones.

En un sector dominado por gigantes como Mercadona o Alcampo, las cadenas regionales enfrentan presiones competitivas cada vez mayores. El caso de El Arco, que llegó a contar con más de 600 establecimientos en su momento álgido, se ha convertido en un ejemplo de los retos que afronta el comercio de proximidad en España.

El Arco ofrecía una propuesta de alimentos frescos en el contexto del comercio de proximidad.
El Arco ofrecía una propuesta de alimentos frescos en el contexto del comercio de proximidad.El Arco

El Arco cierra sus tiendas tras años de dificultades económicas

El Arco nació en 1987 en Sama de Langreo (Asturias) y, durante años, fue un actor importante en la distribución regional de alimentos y productos de consumo diario. La empresa llegó a tener más de 600 puntos de venta en varias comunidades del norte de España, según el relato de analistas del sector.

Sin embargo, la cadena fue perdiendo fuerza con el tiempo por la competencia más eficiente de grandes grupos, la acumulación de deudas con proveedores y la falta de capacidad logística para sostener inventarios competitivos. En 2024, El Arco vendió gran parte de sus tiendas y centros logísticos al grupo gallego Cuevas, con el objetivo de reducir deuda, pero esa operación no fue suficiente para revertir su situación.

La interrupción en el suministro por parte de proveedores clave, sumada a la incapacidad de garantizar mercancía en las estanterías, aceleró la decisión de clausurar los últimos establecimientos en Oviedo, Gijón y las comarcas mineras. Cuando se agotó el género disponible, la dirección comunicó que procedería al cierre definitivo y desactivación de los locales restantes.

Qué ocurrió con los empleados tras el cierre de los supermercados

El cierre de tiendas ha tenido un impacto directo en el empleo. Más de 100 trabajadores, muchos de ellos con contratos indefinidos y largos periodos en la empresa, pasarán a situación de desempleo una vez finalizado el proceso de liquidación de stock y cierre de tiendas.

Durante los últimos meses, varias tiendas funcionaron con dificultades para pagar nóminas a tiempo, lo que generó preocupación entre los empleados y sus sindicatos. La interrupción de suministros también obligó a la empresa a considerar mecanismos como el Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) para mitigar los despidos, aunque finalmente no alcanzaron un acuerdo que mantuviese empleos.

Sindicatos y representantes laborales han expresado su inquietud por la precariedad que generan estos cierres, especialmente en localidades pequeñas donde estas tiendas eran fuentes claves de empleo y actividad económica. Los trabajadores afectados ahora enfrentan la búsqueda de nuevas oportunidades en un mercado laboral complicado.

Cómo afecta el cierre de El Arco al comercio local en Asturias

Más allá del impacto en la plantilla, el cierre de El Arco ha generado un efecto tangible en el tejido comercial local. En muchos barrios de Asturias, las tiendas de proximidad como las de El Arco eran uno de los pocos puntos de abastecimiento accesibles sin tener que desplazarse a grandes superficies.

Asociaciones de vecinos y cámaras de comercio han señalado que la desaparición de estos establecimientos puede debilitar el dinamismo económico de las zonas urbanas y rurales, especialmente en municipios más pequeños donde la oferta comercial ya era limitada.

Estas organizaciones han pedido a las administraciones públicas que consideren incentivos para reactivar estos espacios comerciales y atraer nuevos negocios que sustituyan los servicios que dejaban las tiendas cerradas.

El frente de El Arco antes del cierre definitivo, un ejemplo del rol que tuvieron las tiendas de barrio en la vida cotidiana del vecindario.
El frente de El Arco antes del cierre definitivo, un ejemplo del rol que tuvieron las tiendas de barrio en la vida cotidiana del vecindario.El Arco

El caso de El Arco también pone en evidencia las limitaciones de los modelos de negocio regionales frente a cadenas multisectoriales con mayor poder de compra, logística y presencia digital. Analistas señalan que la digitalización y la transformación del consumo, acelerados en los últimos años, han favorecido a los grandes operadores y han dejado en desventaja a redes más pequeñas que no han logrado adaptarse a tiempo.

Mientras tanto, las comunidades afectadas enfrentan ahora el reto de reconstruir su tejido comercial y social, con iniciativas ciudadanas y planes públicos orientados a mitigar el impacto del cierre de El Arco. El cierre de esta cadena histórica, que fue sinónimo de proximidad y trato personalizado durante décadas, simboliza una transición profunda en el modelo del comercio minorista en España.