

Alemania modificó su Ley del Servicio Militar con una reforma que ya está generando una fuerte polémica en todo el país. La nueva normativa, conocida como Ley de Modernización del Servicio Militar y en vigor desde principios de 2026, introduce medidas que muchos interpretan como un primer paso hacia el posible regreso del alistamiento obligatorio.
Aunque el Gobierno insiste en que el servicio sigue siendo voluntario, el temor a que se reactive la mili obligatoria crece entre la población joven, especialmente entre los nacidos en 2007, que ya están siendo registrados para el reclutamiento.

El aumento del presupuesto militar en Alemania
El contexto de esta polémica es claro: desde el inicio de la guerra en Ucrania hace más de cuatro años, Alemania ha intensificado su estrategia de defensa. Este año el gasto militar superará los 100.000 millones de euros con el objetivo declarado de contar con “el ejército convencional más poderoso de Europa”.
Para lograrlo, el Ejecutivo necesita aumentar de forma sustancial el número de efectivos, por lo que ha lanzado una campaña de captación de voluntarios y ha incluido registros obligatorios de jóvenes en la nueva ley.
El detalle más polémico de la reforma: control de viajes
Uno de los artículos de la nueva Ley de Modernización del Servicio Militar desató las críticas más duras. Según la norma, los hombres de entre 17 y 45 años deberán solicitar autorización para permanecer más de tres meses en el extranjero, incluso en tiempos de paz y sin que exista una situación de crisis. Esta medida, que ya estaba prevista desde 1965 pero solo se activaba en caso de tensión militar, ahora se aplica de forma preventiva.
La líder política Sahra Wagenknecht no ha dudado en comparar esta exigencia con los controles de la antigua Alemania del Este (RDA). Mientras tanto, sectores juveniles también han expresado su rechazo.

Un joven de 23 años llamado Mathias la calificó como “una intromisión desproporcionada” en la libertad personal. Muchos ven en esta disposición una limitación clara de los derechos individuales y temen que sea el preludio de un regreso al servicio militar obligatorio.
Ante el revuelo, el ministro de Defensa, Boris Pistorius, salió al paso para intentar calmar los ánimos. “Todos tienen derecho a viajar y actualmente no necesitan permiso para hacerlo”, declaró.
Objetivos del Ejecutivo: 260.000 soldados y 200.000 reservistas para 2035
El Gobierno alemán tiene metas ambiciosas. Pretende ampliar el ejército hasta alcanzar los 260.000 soldados en 2035, además de contar con 200.000 reservistas. Para ello recurre tanto a incentivos económicos como a estos registros obligatorios de jóvenes, entre los que ya se encuentran los nacidos en 2007, que cumplen la edad mínima para ser llamados.
Sin embargo, las protestas juveniles y el malestar social reflejan el temor generalizado de que estas medidas sean solo el primer escalón hacia la reinstauración del servicio militar obligatorio. Muchos ciudadanos recuerdan que esa medida fue suspendida hace años y ven con preocupación cualquier paso que pueda revertir esa decisión.












