

El accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba) ha conmocionado al país desde la tarde del 18 de enero de 2026, cuando un tren de alta velocidad de la compañía Iryo descarriló y colisionó con un tren de Renfe en sentido contrario.
El siniestro se produjo en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, en un tramo recto de vía recientemente renovado, y ha dejado decenas de víctimas mortales y heridos, con un impacto humano profundo en Andalucía y en toda España.

En medio de esta tragedia, los reyes Felipe VI y Letizia decidieron suspender parte de su agenda oficial, incluida su asistencia a eventos culturales tras asistir a un funeral en Atenas, para viajar a Adamuz y visitar la zona del accidente.
Su objetivo ha sido transmitir cercanía institucional, agradecer a los equipos de emergencias y acompañar a familiares de fallecidos y heridos en un momento de dolor colectivo.
Así fue la visita de los Reyes a la zona cero del accidente
La llegada de los monarcas a Adamuz se produjo pasado el mediodía del martes, aproximadamente a las 12:30 horas, momento en el que se desplazaron hasta el puesto de mando avanzado instalado junto al tren Iryo que había descarrilado.
Allí, Felipe VI y Letizia fueron informados de la magnitud del siniestro y los trabajos en curso por parte de Guardia Civil, Unidad Militar de Emergencias (UME), bomberos y otros cuerpos de emergencia. La visita incluyó un recorrido por los puntos más críticos del accidente, donde aún esperaban tareas de levantamiento de vagones y búsqueda de posibles víctimas.
Los reyes no solo observaron las labores técnicas, sino que también saludaron a miembros de los equipos de rescate y a vecinos voluntarios que colaboraron la noche del siniestro. Según las crónicas de la visita, agradecieron personalmente a quienes ayudaron en las primeras horas, tanto en las tareas de auxilio como en la atención a los heridos.
Tras su estancia en la zona cero, Felipe VI y Letizia se dirigieron a la capital de Córdoba, donde tenían previsto visitar un centro cívico habilitado para los familiares de las víctimas y un hospital en el que se encuentran ingresados muchos heridos. Esta segunda parte de la visita se hizo con la presencia también de autoridades autonómicas y locales.
Reacciones y palabras de los reyes tras el siniestro
Antes de viajar a Adamuz, los monarcas difundieron un mensaje público desde Atenas en el que expresaron su consternación por la tragedia. El rey Felipe VI afirmó que tanto él como la reina “seguimos con gran preocupación el grave accidente” y que mantienen comunicación constante con las autoridades para conocer la evolución de los hechos.
La reina Letizia fue clara sobre cuál debía ser la prioridad en esos momentos: “Atender, acompañar, ayudar y asistir a todas las personas que se han visto afectadas por este accidente”. Estas palabras subrayan el enfoque humano de la respuesta institucional frente a un accidente que ha dejado al menos 41 fallecidos y cientos de heridos.
El rey también explicó que, una vez concluida su presencia en Adamuz, regresarían a sus funciones oficiales, pero que permanecerían atentos a la situación y a las necesidades de las víctimas y sus familias. Este tipo de mensajes han sido bien recibidos por sectores sociales y políticos, que valoran el gesto de los monarcas en un contexto de duelo nacional.
El impacto del accidente ferroviario que vivió toda España
El siniestro de Adamuz se ha convertido en uno de los accidentes ferroviarios más graves de España en la última década. Según datos oficiales, la colisión entre los dos trenes de alta velocidad se produjo tras el descarrilamiento del convoy Iryo, cuyo remanente invadió la vía del tren Alvia, provocando que este también descarrilara y colisionara, extendiendo así el daño.
En total, las cifras provisionales señalan que al menos 41 personas han perdido la vida y casi 300 han resultado heridas, con varios pacientes en estado crítico y decenas más hospitalizados en distintos centros sanitarios. El accidente ha obligado a desplegar un amplio operativo de emergencia y a establecer una zona de atención para familiares en varias estaciones ferroviarias de Andalucía y otras ciudades.
Las labores de investigación también siguen su curso. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha determinado que hubo una anomalía en la vía, aunque aún se debate si fue causa o consecuencia del descarrilamiento; la hipótesis aún no es definitiva. El ministro de Transportes ha dicho que es “prematuro especular” y que se requiere más análisis para hallar una causa clara.
Además, el presidente de Renfe señaló que “los dos primeros vagones del Alvia están desintegrados”, lo que complica las operaciones de rescate y análisis en la zona de mayor impacto físico del siniestro.
La repercusión social del accidente también ha llevado a la declaración de luto nacional por tres días, una medida que refleja la magnitud de la tragedia y el dolor compartido por ciudadanos y autoridades.
Qué supone la visita de los Reyes para las víctimas y la comunidad
La presencia de Felipe VI y la reina Letizia en Adamuz tiene un significado que va más allá del protocolo: transmite apoyo y reconocimiento oficial a las personas que han perdido a seres queridos, así como a los equipos que aún trabajan en las tareas de rescate y recuperación.

Crecer en cercanía institucional en momentos así también sirve para visibilizar las necesidades de atención continua a los heridos y a las familias de los fallecidos. En muchos casos, los reyes pasaron tiempo conversando con los afectados, escuchando sus relatos y mostrando empatía, un gesto que, según varios testimonios recogidos, fue apreciado por quienes enfrentan el duelo.
La visita también ha reforzado la percepción de que, frente a tragedias de gran impacto humano, las instituciones deben responder con unidad y solidaridad, algo que muchos expertos en comunicación institucional consideran clave para reducir la sensación de vulnerabilidad en la población afectada.













