

En los días finales de rosca por la reforma laboral, el ministro del Interior se reunió con el más aliado de los gobernadores cercano de Javier Milei. Si bien entre los mandatarios provinciales hay distintas líneas, la de Rogelio Frigerio es particular.
A las 10:30 horas comenzó el encuentro entre Diego Santilli y el gobernador de Entre Ríos, no se trata de una visita únicamente protocolar, ambos políticos son muy cercanos tras su paso conjunto por la gestión PRO.
El entrerriano tiene una provincia endeudada por una gestión previa y la necesidad de acordar con Nación para poder sostenerla. Fue este el contexto que le llevó a pactar con La Libertad Avanza y de esta manera perder su sello provincial en las elecciones legislativas.
Si bien el gobierno quiere un acuerdo total con los gobernadores para sostener la reforma laboral en el Senado, aún no hay un conceso. Por ahora, se anunció el acuerdo total de cuatro gobernadores, mientras que otros piden a Milei otras alternativas.
“Siempre vamos a estar a favor de lo que beneficie a Neuquén y en contra de lo que perjudique a los neuquinos”, dijo ayer Rolando Figueroa tras reunirse con Santilli este miércoles pasado. El gobernador no confirmó si apoyará categóricamente todos los puntos de la reforma laboral.
Entre los mandatarios hay una brecha entre qué hacer con el texto del proyecto de ley, están aquellos que piden para aprobarlo una supresión total del capítulo fiscal que los afecta, otros que piden patear las modificaciones para el 2027 y 2028, y la tercera postura es la de Frigerio.
Fuentes allegadas al entrerriano dieron cuenta de una tercera línea entre los mandatarios provinciales: acuerdo para la baja de impuestos y un plan gradual para el mismo.
Recordemos que el proyecto del Ejecutivo propone modificar las alícuotas del inciso A del artículo 73 de la ley de Impuesto a las Ganancias. Esto repercutiría en las recaudaciones provinciales, que ya están bastante resentidas.
“Rogelio está totalmente a favor de bajar impuestos, con lo cual no tiene postura de bajar el capítulo fiscal de la reforma laboral”, indicó una voz allegada al mandatario entrerriano.
Durante su gestión, Frigerio hizo gala de la baja de impuestos en una provincia afectada por una crisis económica acuciante y con las arcas vacías.
Por esto, el gobernador sería parte de un grupo de gobernadores que en la discusión por el capítulo fiscal pretenden moderar el impacto del mismo en las arcas provinciales.
“Modificar el impacto en un sólo año, hagámoslo en dos”. indicaron.
Durante la reunión, celebrada en la Casa de Gobierno, el titular de Interior y el gobernador valoraron positivamente las acciones conjuntas articuladas entre el gobierno nacional y provincial, y coincidieron en la necesidad de que se apruebe la reforma laboral.
Santilli aseguró que “Ningún gobernador puede estar en contra de una ley que busca generar empleo privado, aumentar la productividad y las inversiones para las provincias y la Argentina”.
Por su parte, Frigerio manifestó el “apoyo contundente del gobierno de Entre Ríos al proyecto de modernización laboral, de inclusión de derechos a la mitad de los trabajadores que no lo tienen”.
“Vamos a seguir trabajando en conjunto esa reforma”, agregó.
Por otra parte, hay gobernadores tales como Alfredo Cornejo en Mendoza, que también son aliados a Milei, que tienen otra demanda.

Cornejo, junto con otros siete gobernadores, habría pedido a Santilli postergar el capítulo fiscal para el período 2027-2028.
“Que se haga cargo el gobierno nacional de la reforma impositiva, solo en el año 2026 en la primera etapa y lo pase para el 2027-28″, afirmó una voz mendocina en diálogo con El Cronista.
Desde La Pampa rechazaron totalmente el capítulo fiscal. “El impacto fiscal es importante, y más en esta época donde los ingresos no son buenos producto de la baja actividad económica”, precisaron voces allegadas a Sergio Ziliotto de La Pampa.
Sobre la posibilidad de apoyar la propuesta del Ejecutivo si se saca ese artículo en particular, fuentes allegadas al gobernador dejaron abierta la puerta: “Depende”.
“No hay negociación posible de la reforma laboral tal como la propone la Casa Rosada”, remarcaron voces pampeanas con un mensaje claro. Si no se cambia la letra chica no hay acuerdo posible, añaden.














