El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informará este jueves el dato de pobreza e indigencia del primer semestre de 2026, y las proyecciones anticipan un número desfavorable para el Gobierno, ya que se espera un repunte de entre dos y tres puntos respecto del 28,2% registrado en los últimos seis meses de 2025.
La difusión del indicador social ocurrirá luego de que Javier Milei destacara frente a inversores extranjeros en Nueva York que su gestión es la que “más hizo por los sectores más vulnerables”. Según el Presidente, desde su llegada al poder 14 millones de personas salieron de la pobreza.
En este sentido, los especialistas ya compartieron sus proyecciones: se espera que el dato ronde el 31%. Como ejemplo, para el semestre enero-junio, la estimación que hace Martín González Rozada, investigador de la Universidad Di Tella, alcanzó un 31,4%.
En tanto, el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA) también coincide en que la pobreza aumentó: en base a los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, la entidad estimó una tasa de pobreza del 30,1%, aunque este número aplica únicamente al primer trimestre de 2026.
Por su parte, un informe de la consultora ExQuanti, elaborado también a partir de datos del organismo nacional, también estimó que la pobreza volvió a subir y alcanzó a 15,1 millones de personas.
El cambio de tendencia ya se había empezado a vislumbrar en el último trimestre del año pasado y se estaría reafirmando en la primera mitad de 2026. De esta manera, el país habría sumado a 2,9 millones de pobres entre octubre de 2025 y junio de este año.
El alza de la tasa de pobreza habría comenzado en el cuarto trimestre del año pasado, cuando la inflación retomó un movimiento ascendente. Desde entonces, se observa una suba ininterrumpida, según Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica. Esto solo fue compensado por el efecto aguinaldo de diciembre, que afectó a los consumos de enero.
De la mano de la aceleración de la inflación, el factor determinante que marcó Salvia es el hecho de que la Canasta Básica Total (CBT), que fija la línea de pobreza, aumentó más que la inflación: en lo que va del año, la canasta acumuló una suba del 22,7%, mientras que la inflación registra en el mismo período un aumento de 21,3%.
Uno de los factores en la mira es la actualización de la medición de inflación y de las canastas en base a la Encuesta de Gasto de los Hogares 2017-18, la cual debía entrar en vigencia en enero de este año, pero fue postergada.
A esta dinámica se suma el deterioro del poder adquisitivo por el aumento de los costos fijos, vinculados a la vivienda y los servicios, y que son difíciles de posponer.
Según Equilibra, el ingreso disponible se contrajo 4,7% en el primer semestre de 2026 respecto del mismo período de 2025, mientras que respecto del primer semestre de 2023, la caída fue del 15,6%.