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Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, en base a registros del SENASA, el INDEC y la Dirección de Control Comercial Agropecuario, el año 2025 cerró con un récord de u$s 3884 millones en las exportaciones de carne bovina pese a que las cantidades cayeron.

Mientras que el ingreso de divisas trepó a niveles históricos, el volumen físico exportado —según el INDEC— fue de 713.364 toneladas peso producto, lo que significa una caída del 7,2% respecto al año anterior.

El salto interanual del 28,5% en la facturación, abre una paradoja: el país está ganando más dinero vendiendo menos cantidad de carne.

El escenario responde a una mejora inminente en los valores de venta. El precio promedio por tonelada embarcada saltó de u$s 3931 a u$s 5444 en apenas doce meses, una mejora del 39% que solo encuentra parangón con los picos registrados en 2022, señaló la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

En este contexto, la entidad destacó que surge el interrogante acerca de cuánto de este resultado responde a un cambio en el perfil exportador y cuánto es producto del excepcional momento que atraviesa el mercado de la carne vacuna a nivel internacional.

Valores excepcionales

“Definitivamente este desempeño se inscribe en un contexto internacional particularmente favorable”, analizó la entidad y explicó que los precios de la carne vacuna a nivel mundial muestran un escenario de valores excepcionales.

MADRID, 03/12/2025.- Varios tipos de carne de cerdo son puestos a la venta en un mercado de Madrid. El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha recordado que la Unión Europea cuenta con reglamentos y mecanismos para compensar al sector del cerdo en el caso de que la peste porcina africana entrase en las granjas. EFE/ Mariscal
MADRID, 03/12/2025.- Varios tipos de carne de cerdo son puestos a la venta en un mercado de Madrid. El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha recordado que la Unión Europea cuenta con reglamentos y mecanismos para compensar al sector del cerdo en el caso de que la peste porcina africana entrase en las granjas. EFE/ Mariscal Fuente: EFEMariscal

Tomando como referencia el Índice de Precios de la Carne elaborado por la FAO, se observa que las cotizaciones registradas durante el 2025 se ubicaron en promedio un 12% por encima de nivel de precio del año previo, impulsado por subas de valores en los tres principales proveedores de carne a nivel mundial: Brasil, Australia y Estados Unidos.

En este marco, los exportadores argentinos también han implementado estrategias comerciales orientadas a maximizar el valor de sus ventas externas, logrando redireccionar los embarques hacia destinos donde un mismo producto obtiene mejores precios de comercialización.

Así, el resultado final refleja tanto el favorable contexto internacional como los cambios en el perfil exportador del sector.

En este sentido, la BCR detalló que mercados de alto valor comercial como Estados Unidos, la Unión Europea e incluso Israel -mercado relativamente maduro y estabilizado para Argentina- han ganado protagonismo durante el último año, en detrimento de la participación de China, donde el producto exportado es de menor valor comercial y, aun así -por los volúmenes que concentramos en dicho mercado- todavía se mantiene un alto grado de exposición.

En efecto, analizando la evolución de los principales mercados a cuál se dirigen nuestras carnes, vemos que China, contrajo sus volúmenes de compra en un 13%, pasado de adquirir un máximo de 569 mil toneladas peso producto en 2024 a 498 mil el último año. Esto redujo su participación como destino del 74% al 70%. El valor promedio de cada tonelada de carne enviada a China el año pasado se ubicó en torno a los u$s 3800.

Mercados premium

En contrapartida, los mercados de alto valor comercial ganaron un protagonismo inédito. La Unión Europea, destino de cortes refrigerados y deshuesados de máxima calidad, aumentó sus compras un 14%, con precios que escalaron de u$s 10.600 a casi u$s 13.000 por tonelada. Israel, un mercado tradicionalmente estable, mostró una vitalidad sorprendente con una mejora del 37% en los valores pagados, promediando los u$s 8.500 por tonelada.

Incluso mercados emergentes para el país, como Canadá, registraron crecimientos del 26%, partiendo de niveles casi insignificantes hace apenas dos bienios. Esta diversificación no es solo un alivio financiero, sino un seguro contra la exposición excesiva a un solo comprador.

EE.UU. ¿nuevo motor?

Si China fue el motor del volumen en la década pasada, Estados Unidos se perfila como incentivo del valor hoy. El mercado norteamericano aportó el mayor salto cualitativo: las compras crecieron un 27% (44.300 toneladas).

Lo más impactante es la composición de estas ventas. El 80% correspondió a productos congelados sin hueso con valores de u$s 6700 la tonelada (un 36% más que el año previo), mientras que el segmento de cortes refrigerados de alto valor alcanzó los u$s 12.300, con una suba interanual del 54%. Esta irrupción estadounidense es comparable, en términos de impacto de mercado, a lo que representó China en su momento, pero con una rentabilidad superior.

Proyecciones 2026

El interrogante de si este récord es una excepción o una nueva base se responde con las proyecciones del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) para 2026.

El informe que elabora la BCR describe que se espera que la demanda mundial aumente ligeramente, mientras que la producción global se reduciría en casi 1 millón de toneladas.

Estados Unidos profundizará su déficit comercial de carne, con importaciones proyectadas en un mínimo de 2.472 mil toneladas frente a exportaciones de apenas 1.127 mil. Este escenario de escasez y alta demanda coloca a la Argentina en una posición de privilegio.

Los números finales de 2025 son contundentes: los cinco principales destinos fuera de China —UE, Chile, Israel, EE. UU. y Brasil— representaron solo el 26% del volumen, pero explicaron el 46% de las divisas totales. La diferencia es profunda: cada tonelada exportada a estos destinos aportó u$s 9600, es decir, u$s 5800 más que lo generado por cada tonelada enviada a China.

Si bien los datos reflejan que la Argentina parece haber encontrado la llave de la rentabilidad ganadera, la industria pone reparos. Desde la Federación de la Industria de la Carne (FIFRA) mostraron preocupación por el cupo de importaciones que dispuso China a la Argentina y la falta de certezas con Estados Unidos.

“Los muy buenos precios de la hacienda en todas sus categorías hacen presumir que se inicia un ciclo de retención y por ende podríamos proyectar un año con una caída de faena del orden de 1 millón de cabezas”, explicó Daniel Urcía, titular de FIFRA.