

El presidente Javier Milei sostuvo que el dato de inflación de febrero del 2,9% da cuenta que la medición de precios aún es alta, pero destacó que se compara con cuando “viajaba al 15.000%”.
En su exposición en la Bolsa de Comercio de Córdoba, donde habló sobre la moral en la toma de decisiones y la destrucción de empleo por el avance tecnológico, entre otros ejes.
Ante un panel empresario, el mandatario subrayó: “¿La inflación es alta? si claro que es alta, pero cuando vinimos era de 1,5% diario. Cuando llegamos la mayorista era de 54%. Como venía la dinámica, con la cantidad de pasivos monetarios en el Central que hubiera quintuplicado la cantidad de dinero, con la cantidad de deuda en pesos, que hubiera aportado entre 9 y 10 bases monetarias más, el problema de las SIRA y las reservas netas negativas, íbamos a ir a un hiperinflación del 15.000% anual. ¿Es alta la que tenemos? Si claro, pero venimos del peor lugar el infierno".
Una comparación similar hizo respecto de los indicadores de pobreza. “Tenemos los niveles de pobreza más bajos de los últimos 8 años”, destacó Milei.
En su explicación, subrayó que “tener 30% de pobres es un espanto” pero que cuando llegó al poder el indicador estaba en un 41% y que la serie era incorrecta en su medición semestral ya que “subestima lo que pasa en las puntas”. Además, marcó que había “controles de precios y faltaba mercadería” por lo que el número era falso y debía sincerarlo. “Cuando uno sincera eso, la pobreza subió al 57%. Cuando de 57% bajamos a 30%, hay 15 millones de argentinos que salieron de la pobreza”.
Respecto de los cuestionamientos sobre el nivel de actividad, el presidente aseguró: “Alguien puede decir que no hay crecimiento. Cuando llegamos, el arrastre estadístico del PBI era para una caída del 3,5%, solo de arrastre. Si el año terminó 1,7% abajo, quiere decir que nosotros hicimos crecer la economía. Si se toma el EMAE de fines del 2023 a fines del 2024, el PBI en esa medida creció 6,6%. Cuando toman esa medida para el 2025, creció 3,5%”.
Además, destacó que “después de años de no crecer por dos años seguidos, hemos mostrado dos años seguidos de crecimiento, donde la economía mejoró 10,5%. Si seguimos así, vamos a registrar tres años seguidos de crecimiento”.
Respecto de las diferencias de evolución entre los sectores, donde algunos se mantienen a la baja, como la industria, y otros como minería, energía o intermediación financiera suben, explicó que “el crecimiento no es algo equilibrado”. “Hay sectores que se van a expandir y otros que se van a contraer. Cuando aparece el email, van a tener que trabajar de otra cosa pero en sectores más productivos, con los cuales van a tener mayores salarios”.

“Si los luditas tienen miedo, hay que explicarles que están equivocados”, subrayó sobre las críticas de un presunto desplazamiento de la mano de obra por el cambio de matriz.
“Creen que no va a haber cambios en la asignación de recursos ni en los precios relativos. Es una idiotez creer que uno puede crecer todo balanceado”, remató.
“Argentina está en condiciones de convertirse en una potencia energética”, sostuvo, al tiempo que afirmó que el país posee recursos minerales y energéticos capaces de impulsar nuevas inversiones y generar crecimiento sostenido en los próximos años, así como en los anuncios de inversión de centros de datos en la Patagonia, para los cuales destacó las condiciones climáticas.
Sobre la capacidad productiva del agro y una de las reformas en agenda, como la ley de semillas, dijo: “Si no tuviéramos regulaciones idiotas sobre las semillas, podríamos producir por lo menos el doble de lo que producimos. “No, pero acá esta semilla no se puede usar, esto…”, todo es igual. Todas regulaciones cavernícolas".
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