Una encuesta nacional reveló que nueve de cada diez personas están al tanto del mensaje que dio el presidente Javier Milei el último jueves en relación a la posición argentina en torno al tema Malvinas. Aunque existe una amplia expectativa de que el Congreso avance con el proyecto anunciado, el discurso no mejoró la imagen del mandatario y más de la mitad desconfió de su llamado a la unidad.
La cadena nacional que encabezó Javier Milei el jueves 3 de septiembre para anunciar una serie de medidas vinculadas con las Islas Malvinas alcanzó un alto nivel de conocimiento, aunque no logró romper la polarización política ni mejorar la imagen del Presidente.
Según una encuesta nacional de Management & Fit Consultora, realizada entre el 4 y el 6 de septiembre, el 90,3% de los entrevistados escuchó, leyó o recibió información sobre el discurso. El nivel de conocimiento llegó al 94% entre las personas con educación alta, mientras que descendió al 82,9% en los sectores con menor nivel educativo.
Pese a esa amplia repercusión, la percepción sobre el contenido estuvo prácticamente dividida: el 44,6% entendió que Milei anunció medidas concretas, mientras que un 44,2% consideró que se trató principalmente de declaraciones generales. Otro 11,2% admitió no haber comprendido con precisión qué había comunicado el Gobierno.
El Presidente utilizó la cadena para advertir sobre el avance de Sea Lion, el proyecto encabezado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration para extraer petróleo en aguas próximas a las islas. Frente a ese escenario, anunció la firma de un decreto para acelerar las sanciones contra las compañías involucradas directa o indirectamente en actividades no autorizadas por la Argentina.
Además, anticipó el envío al Congreso de un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que buscará endurecer las penas previstas en la Ley 26.659, extenderlas a proveedores y accionistas y prohibir que las empresas sancionadas contraten en el país.

La iniciativa también contempla la creación de un Consejo de Seguridad Nacional y nuevos mecanismos para proteger infraestructura crítica y los espacios marítimo y aeroespacial. El anuncio oficial incluyó, además, una ampliación de recursos para Defensa destinada a construir una base naval integrada en Tierra del Fuego y mejorar las capacidades de telecomunicaciones.
Uno de los datos centrales del relevamiento aparece al indagar sobre la intención política del mensaje. Para el 35,9%, el principal objetivo de Milei fue defender la soberanía argentina sobre las islas. Sin embargo, un porcentaje casi idéntico, el 34,5%, consideró que buscó hacer marketing o posicionamiento electoral. Otro 16,8% atribuyó la cadena a una combinación de motivos.
La interpretación estuvo atravesada por la valoración del Gobierno. Entre quienes aprueban la gestión nacional, el 81% sostuvo que la defensa de la soberanía fue la principal motivación. En cambio, entre quienes la desaprueban, el 61% señaló que se trató de una estrategia de marketing electoral.
La convocatoria presidencial a dejar de lado las diferencias políticas tampoco consiguió un respaldo mayoritario. El 51,6% manifestó que no le cree ni confía en Milei cuando plantea la necesidad de construir una posición común alrededor de Malvinas. Si se suma el 4,8% que dijo confiar “poco”, las respuestas negativas alcanzan el 56,4%, frente al 41,6% que expresó mucha o alguna confianza.

La brecha también apareció en términos demográficos. La confianza fue mayor entre los hombres, los menores de 40 años y las personas de nivel educativo bajo. Entre las mujeres, el 56,4% dijo directamente que no le cree ni confía, mientras que esa proporción fue del 46,6% entre los varones. En el nivel educativo alto, la desconfianza llegó al 59,1%.
Aun con esas objeciones, existe una expectativa favorable sobre el recorrido legislativo. Un 33,9% cree que el proyecto será aprobado porque la soberanía constituye una causa nacional por encima de los partidos, mientras que otro 26,1% estima que conseguirá respaldo, pero con modificaciones durante el debate. Por el contrario, el 26,1% anticipó un rechazo, ya sea por considerar inadecuado el contenido o por una decisión opositora destinada a frenar al Gobierno.
El discurso tampoco generó un saldo favorable sobre la valoración personal del mandatario. Para el 43,7%, la imagen de Milei se mantuvo igual; para el 36,5% empeoró y solo para el 17,9% mejoró. El impacto positivo fue mayor entre los hombres y los menores de 40 años, mientras que entre las personas con educación alta el 42,4% aseguró que su percepción del Presidente se deterioró.

El dato más adverso para la Casa Rosada surgió al consultar por el cambio de posición de Milei respecto de Malvinas. El 61,1% atribuyó el nuevo tono a una conveniencia política y apenas el 24,7% lo relacionó con una convicción personal. Esa lectura alcanzó el 70,6% entre las personas con mayor nivel educativo.
La encuesta, basada en 1.000 casos de personas de entre 16 y 75 años, fue realizada mediante consultas online y telefónicas y tiene un margen de error de +/-3,1%.
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