Macri hizo estos comentarios en Madrid, con motivo de la clausura de los cursos de verano (boreal) del Partido Popular Europeo. Dijo que cree que éste "será el último Gobierno populista de la historia argentina" debido al "colapso y la puesta en evidencia de la ineptitud" del Ejecutivo, lo citó Europapress.
"Se ha perdido el foco en la ineptitud, pero se ha provocado una destrucción de recursos sistemática en función de un efímero presente que hipoteca el futuro", dijo al tiempo que se declaró "optimista a largo plazo".
"Soy pesimista en el corto plazo porque en Argentina se está sufriendo mucho y vamos a seguir sufriendo un tiempo más, pero optimista a largo plazo porque es una maduración, un aprendizaje profundo".
Admitió que durante su gobierno también se aprendió y matizó que "no se van a cometer errores por recorrer caminos fallidos otra vez". Durante el evento, en el que también participó el presidente del Partido Popular, Pablo Casado, lamentó además que América Latina se encuentre "asediada" por "visiones autocráticas en las que se le pide al ciudadano cada vez más poder".
En este sentido, destacó que "España también necesita recuperar un rumbo que no ha establecido con claridad en los últimos años" y alertó que el populismo "rechaza la cultura del trabajo, la superación personal, la competencia y la modernización", algo que nos "pregona la igualdad hacia abajo" y nos garantiza que "el Estado lo resolverá todo".
"Caer en el inmovilismo democrático es muy malo. Como en la vida, hace falta equilibrio", matizó antes de recalcar que el "poder corrompe, pero el poder absoluto corrompe de forma absoluta".
LA PANDEMIA Y LAS LIBERTADES
En relación con la gestión de la pandemia de coronavirus por parte del Gobierno de Fernández, el expresidente acusó al Ejecutivo de "utilizar la pandemia para ir hacia atrás". "Ninguna pandemia justifica avasallar las libertades de la gente, violar la Constitución del país, que es la ley madre", apuntó.
"El Estado en una emergencia tiene que saber reaccionar, pero siempre confiando en el ciudadano y no atropellándolo. Y lo que hemos visto es una cuarentena eterna, encerrando a la gente mas allá de cualquier pronóstico razonable de salud mental, porque el encierro ya es un daño gravísimo en sí mismo", condenó.
Para él, se trata de un "capítulo sobre la destrucción de la vida laboral de la gente", aunque reconoció que "hemos vivido en un mundo que ha actuado precipitadamente, desordenadamente, donde los autoritarismos se han aprovechado para echar mano a las libertades".
Macri se quejó así de que el Gobierno argentino gobierne por decreto y "no haga avalar por el Congreso las medidas tomadas". A su vez, denunció que cientos de argentinos no puedan regresar actualmente al país debido a las medidas impuestas para frenar el avance del virus, que ha dejado en Argentina más de 4,9 millones de casos y cerca de 97.000 fallecidos desde que comenzó la pandemia.
Por otra parte, insistió en que Argentina tiene un Gobierno que ha llegado a la "máxima plenitud de este modelo destructivo, que es decir que le puedes cobrar a los argentinos los impuestos que se te antojen para gastarlos en lo que a ti se te ocurra".
"Creen que aumentar impuestos va a funcionar eternamente pero hoy en un mundo globalizado, más que nunca, no solo migra el capital, migran las personas. El éxodo que ha habido lamentablemente en Argentina en este último año y medio no se ha visto nunca en esta historia", ha continuado antes de asegurar que "una parte importante de la gente capacitada y que puede emprender ha decidido emprender su vida en otro lugar porque siente que este modelo de atropello, de no reglas, pone en riesgo que sus hijos tengan futuro".
Sobre este punto, calificó el sistema como uno "anárquico" y dijo que se está viviendo, durante la pandemia, un "aprovechamiento para desactivar de vuelta sistemas democráticos con todas sus falencias".