Mientras que acomodan el tablero político en el Congreso para impulsar las reformas del presidente Javier Milei, en el seno libertario ya piensan en una estrategia electoral para la reelección del 2027 e incluye, ante todo, la posibilidad de aliarse con los gobernadores.
La conducción del proceso la dirige la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el titular de la Cámara de Diputados y vice del partido, Martín Menem, y el armador del interior, Eduardo “Lule” Menem.
El esquema, tal como lo idearon para octubre, no será homogéneo: en algunos distritos apuestan a la alianza formal, en otros, directamente a la candidatura propia.
Según pudo saber El Cronista de fuentes cercanas a las conversaciones con las provincias y la cúpula violeta, el modelo que barajan en la Casa Rosada para los distritos donde el mandatario provincial tiene una imagen sólida y mantiene buen vínculo con la Nación es no presentar candidato propio a la gobernación para que apoyen la fórmula de Milei a nivel Presidencial.

La lógica detrás es aritmética: forzar una competencia directa con un gobernador fuerte puede dañar la relación y, sobre todo, complicar los votos que ese mismo mandatario aporta en el Senado.
No es nuevo, ya que para las legislativas de octubre orquestaron esta metodología con Claudio Poggi en San Luis, quien no postuló candidatos a nivel nacional a cambio de que LLA no compita a nivel provincial.
Lo que el mileísmo no está dispuesto a resignar son las renovaciones parlamentarias: ante todo escenario, en LLA analizan mantener sus listas propias para los legisladores provinciales.
Casos que podrían aplicar para este modelo son los radicales que ya compartieron alianza electoral en octubre, como Mendoza, Entre Ríos y Chaco, pero también podría aplicarse con el peronismo “afín”, que empezó a cerrar alianzas más concretas este año, como Salta, Tucumán y Catamarca.

Desde el Gobierno apuestan a que la ruptura en el peronismo, entre los “federales” y La Cámpora, sea funcional a ese tipo de alianzas: por caso, el ministro de Economía, Luis Caputo, apoyó una publicación de la jujeña Carolina Moisés, en donde analizaba la reconstrucción del peronismo en una entrevista que le dio a El Cronista.
“Coincido totalmente con Carolina, el kirchnerismo solo puede hundirlos con ellos“, expresó el titular del Palacio de Hacienda. La senadora jujeña, distanciada de San José 1111 pero marcada por la oposición por votar con el Gobierno el Presupuesto 2026, contraatacó distanciándose: “Qué raro que coincidas conmigo ya que estoy proponiendo reorganizar el peronismo para ganarles a ustedes”, respondió.
Qué raro que coincidas conmigo ya que estoy proponiendo reorganizar el peronismo para ganarles a ustedes!
— Carolina Moises (@CarolinaMoises) March 4, 2026
En vez de preocuparte por nuestros problemas internos mejor dedicate a cambiar tu modelo.
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Justamente, el debate sobre si los gobernadores del PJ federal como Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo o Raúl Jalil deben continuar enfrentándose electoralmente con Milei u oficializarse como alianza es una de las problemáticas que están sobre la mesa a la hora de definir la estrategia rumbo al 2027.
Según pudo saber El Cronista, Karina Milei ve dos frentes de presión para con los gobernadores: una son las vacantes judiciales para la Justicia Federal y Nacional que el flamante ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, deberá impulsar en el Senado con mayoría simple.
Los gobernadores tienen interés directo en quién ocupa los juzgados federales de sus territorios, y esa necesidad mutua se convertiría en una moneda de cambio: “Puede decir, okay, presenta vos tus candidatos, yo me quedo con los jueces”, analizaron las fuentes de LLA.
Desde el Gobierno ya trabajan en dosificar el envío de ternas, con un primer lote de alrededor de 50 candidaturas que priorizaría distritos de gobernadores aliados.
La reforma electoral es el otro gran instrumento de presión sobre los gobernadores. El proyecto que el Gobierno enviará en las próximas semanas al Congreso tiene como eje troncal la eliminación definitiva de las PASO, un debate que el año pasado solo se resolvió a medias con la suspensión de las primarias para las legislativas de octubre.

Milei no quiere una votación en agosto de 2027 que anticipe su destino de cara a las presidenciales y que la economía le cueste la campaña, pero a a un gobernador resolver su propia interna sin enfrentarse directamente con el Gobierno, y medir fuerzas antes del comicio definitivo, es útil.
Con las PASO eliminadas, ese colchón desaparece: la definición de quién va con qué sello se negocia puertas adentro y eso le da al Gobierno poder de veto sobre las candidaturas provinciales, porque si no hay acuerdo previo, el riesgo de ir divididos al único comicio podría salir mal para cualquiera de las partes.

A su vez, otro punto clave para Balcarce 50 es que los gobernadores no desdoblen y anticipen las elecciones en las provincias. A los mandatarios les permite despegarse de la imagen nacional del Presidente. Es en base a este punto que Karina Milei continúa presionando en las provincias para que sumen la Boleta Única de Papel (BUP) en las legislaturas locales.
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