El peronismo, en particular su capítulo bonaerense y la puja entre el kirchnerismo y el kicillofismo, suma minutos e imágenes que replican en las redes la idea de un conflicto estancado y sin solución.
Una cronología de los últimos cuatro meses debe incluir el difícil tratamiento del presupuesto bonaerense en diciembre; la puja por el control del PJ en enero; las idas y vueltas por las autoridades legislativas en febrero y, finalmente, la polémica por la omisión de Axel Kicillof respecto del encarcelamiento de Cristina Fernández de Kirchner durante la apertura de sesiones ordinarias.
Ahora, mientras cobran vuelo mediático dirigentes como Miguel Ángel Pichetto y Guillermo Moreno respecto de la construcción política hacia 2027, se generó un nuevo ruido en la peronósfera por una foto en la que se ve al gobernador estrechar la mano del expresidente Mauricio Macri en la cena de apertura de la feria Expoagro.
En la feria, además de ellos, hubo representación del Gobierno nacional, encarnada en la figura de Sebastián Pareja, diputado nacional y uno de los dirigentes que busca proyectarse como candidato en 2027 para suceder a Kicillof. Sin embargo, no apareció en la foto.
Desde la Gobernación y desde el PRO sostienen que se trató de un saludo protocolar. El propio Macri dijo: “Fue un saludo formal, como corresponde a gente educada”. En el kicillofismo hablaron en el mismo tono, descartando cualquier otro tipo de interacción. De hecho, cerca del mandatario bonaerense prefieren destacar la cercanía con las entidades del campo.
“En cada recorrida por la provincia tenemos permanentemente reuniones con los sectores productivos del agro. En cada ciudad o pueblo del interior, las sociedades rurales son punta de lanza. Además, tenemos un ministro como Rodríguez, que tiene excelente vínculo con los productores agropecuarios, pero también con todas las entidades que representan al campo”, agregaron.
En tanto, Macri, siempre cercano a esos sectores, sostuvo: “Podamos lograr que toda la política entienda la importancia del campo, de sacar estas retenciones absurdas que penalizan la exportación. Darles la infraestructura. Podemos duplicar la producción y esos son muchos puestos de trabajo”.
Lo cierto es que, aunque se desconocen reacciones públicas, la postal cayó mal en el cristinismo, que horas antes había salido sin medias tintas a culpar a Macri por la situación económica actual.
“Lo ves a Macri, el responsable excluyente de la situación económica actual de la Argentina, de joda, bailando como si no hubiese endeudado a la Argentina. Goza de la impunidad que le otorga la Corte Suprema. Tomó deuda a 100 años y en vez de ponerla en el gasoducto”, dijo Máximo Kirchner ayer.
El hijo de la expresidenta entiende que Macri es, sin dudas, uno de los responsables de la condena judicial que enfrenta su madre.
El diputado nacional también había apuntado contra Kicillof de manera elíptica al afirmar que “es más fácil demonizar al que no tiene pauta ni la birome” y calificó de “cantinela” al discurso que sostiene que La Cámpora pone “palos en la rueda”.