En medio del vendaval de expediente judiciales que rodean a los ministros del Gobierno de Javier Milei, por lo bajo ya comenzaron a presionar nombres para definir candidatos para cubrir vacantes en la Corte Suprema. El envío de estos pliegos seguirán en suspenso hasta después del 2027, como había definido el mandatario en marzo.
“Hoy no es el momento para discutir la integración de la Corte. Lo dijo el Presidente: no están dadas las mayorías”, dijo el ministro Juan Bautista Mahiques en una entrevista. Desde la cartera insistieron varias fuentes, ante la consulta de este medio, que no reabrieron tal negociación para cubrir las vacantes del supremo tribunal.
Milei quiere esperar a un eventual segundo mandato con aún mejores números en el Congreso para no tener que someterse a la situación de ceder con el peronismo, aunque ya en el escenario actual puede prescindir de hacerlo con el núcleo de Cristina Kirchner. El objetivo es conseguir el respaldo suficiente para meter a un juez innegociable y 100% de Karina Milei, y que el segundo candidato sea más cómodo de consensuar.
En el ambiente judicial le atribuyen las maniobras que comenzaron a gestarse al juez de la Corte, Ricardo Lorenzetti, quien hace unas semanas mantuvo una llamada con el presidente Javier Milei para presionar con que ya tienen la mayoría para completar las vacantes del máximo tribunal. El magistrado busca integrar la Corte con el juez de la Cámara Federal de Casación Penal, Mariano Borinsky, y la juez Mariana Catalano, integrante de la Cámara Federal de Apelaciones de Salta Y de estrecho vínculo con el cortesano.

Altas fuentes judiciales le acercaron a El Cronista que hubo jueces que ya mantuvieron reuniones con el Gobierno. Ante la negativa del ministerio de reabrir las conversaciones por la Corte, otras fuentes al tanto de las negociaciones sumaron que se habría reunido, en cambio, con figuras el entorno del asesor Santiago Caputo.
Puntualmente señalan al Procurador del Tesoro de la Nación, Sebastián Amerio, quien fue desplazado como secretario de Justicia con la llegada de Mahiques al ministerio. Allegados al funcionario negaron la reunión: “No estamos involucrados en este tema”, dijeron.
No obstante, en medio de este revuelo, Borisnky se reunió con tanto Amerio como Caputo en Casa Rosada el viernes por la tarde, con el Código Penal en agenda, entre otros temas.
“Es todo parte de la estrategia de Lorenzetti que negoció con Santiago Caputo para quedarse con la presidencia de la Corte”, apuestan otras fuentes judiciales ante El Cronista. El lugar corresponde actualmente a su histórico rival, Horacio Rosatti, quien mantuvo una sola reunión con el asesor de Milei en el 2024, en donde le pidió que la Corte falle a favor del DNU 70.
La famosa frase que trascendió de ese encuentro fue que Caputo le dijo “esta es la revolución y yo soy Roberspierre”. “Fijate cómo terminó Roberspierre”, le habría replicado el magistrado del supremo tribunal antes de retirarse. Al cruce entre el juez y el asesor se suma que Rosatti tiene especial cercanía con Mahiques y los Menem, aunque el flamante ministro mantiene relación con todos los integrantes de la Corte Suprema. “Naturalmente, quedaron marcados los dos bandos”, interpretaron fuentes libertarias.

El acuerdo que había hecho Lorenzetti para construir su mayoría en el Supremo data de comienzos de la gestión del presidente Milei, cuando apostaron por el pliego del juez Ariel Lijo, rechazado por el Senado junto al de Manuel García Mansilla. El camarista ahora es el que está a cargo de las causas que cuestionan el patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Su última jugada fue que ordenó levantar el secreto bancario y fiscal de Adorni y su esposa en el marco de la causa por enriquecimiento ilícito. Desde el entorno judicial de Mahiques no niegan la lectura política que desde su llegada al ministerio, donde en Comodoro Py apostaban a que quede Guillermo Montenegro, las causas judiciales que acorralan al Gobierno comenzaron a acelerarse.
“Es mejor que nos presionen tres meses a que el resto de la gestión”, asumieron las fuentes. “Sabíamos que esto iba a pasar”.
Lo que sí aceleró el Gobierno es el envío de una primera tanda de 62 pliegos para cubrir vacantes en distintos fueros, con una selección que no resultó casual. Entre los nombres que Mahiques elevó al Senado figura el de Ana María Cristina Juan, propuesta para el juzgado federal de Hurlingham y esposa del juez Martínez de Giorgi, a cargo de la causa que investiga la presunta estafa $LIBRA.
También está Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema, postulado para un tribunal federal de Santa Fe. Y el propio padre del ministro, Carlos “Coco” Mahiques, para renovar su cargo en la Vocalía VII de la Cámara Federal de Casación Penal antes de que cumpla 75 años en noviembre, el límite de edad para el cargo.

La inclusión del hijo del presidente de la Corte y de la mujer de Martínez de Giorgi en la primera tanda fueron gestos contundentes hacia Comodoro Py, como antelación de lo que se avecinaba en los tribunales.
Este lunes se sumaron dos nuevos pliegos con el mismo perfil: los de Laura Kvitko y Jessica Sircovich, ambas secretarias del camarista Borinsky. Fuentes judiciales aseguran que las ternas están definidas hace tiempo y que son más bien por idoneidad más que por su cercanía con el camarista.
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