

En esta noticia
El economista Roberto Cachanosky analizó la coyuntura del país en el programa Cuentas Claras de El Cronista Stream y dejó una fuerte advertencia sobre la sostenibilidad del programa económico de Javier Milei.
Aunque consideró que el escenario institucional y político es mejor al que dejó la gestión anterior, alertó sobre la fragilidad macroeconómica actual.
“En el tema económico vos podés mostrar una situación mejor, pero el tema es si eso es sostenible o no en el tiempo”, planteó. En este sentido, marcó que la mayor fortaleza del oficialismo hoy no reside en la economía, sino en la falta de alternativas ante el rechazo mayoritario a un eventual regreso del kirchnerismo al poder.
Ese capital político, sin embargo, empieza a mostrar grietas por el impacto del ajuste prolongado, según Cachanosky. Es que este observa que el Gobierno le está pidiendo un sacrificio a una sociedad que cada vez tiene menos margen y espera ver beneficios.
“Él sabe que la gente tiene menos paciencia, le llegan encuestas. Y yo también me doy cuenta. Antes escribía algo en redes sociales y, en general, tenía un tsunami de puteadas, y ahora son olitas”, graficó.
La ventana que Milei todavía tiene a su favor
A pesar de este desgaste, reconoció que Milei “tiene la ventaja de que la gente no quiere al kirchnerismo y todavía no hay oposición, pero aparece otro más o menos razonable y quedó fusilado”, aunque advirtió que “nunca sabés en política qué puede pasar” frente a la eventual irrupción de un nuevo outsider.
En el plano estrictamente económico, el consultor desmitificó el ancla fiscal del Gobierno al señalar que la reducción del gasto se basó en la licuación de jubilaciones, salarios, menores transferencias a provincias y la paralización total de la obra pública, una dinámica que cuestionó con dureza.
A esto sumó el fuerte golpe que observa sobre la clase media y el entramado productivo, reflejado en el cierre de “entre 16 y 20 mil empresas” y caídas salariales reales frente a costos fijos que, como en el caso de las prepagas, escalaron por encima de la inflación y del changuito del supermercado.
El punto más crítico de su análisis se centró en la política monetaria y cambiaria ejecutada por Luis Caputo. Cuestionó la decisión de haber aplicado una devaluación fijando un número a dedo en lugar de liberar el tipo de cambio y el cepo desde el día uno.
“Si vos frenás el tipo de cambio para que el IPC te dé más bajo usando el carry trade, ya sé cómo termina la película", sentenció.
Para Cachanosky, la gran bomba de tiempo del modelo libertario es precisamente ese esquema financiero. El economista remarcó la inconsistencia de generar retornos en moneda dura que no se replican en la economía real: “¿Qué actividad lícita da que pueda rendir un 37% en dólares? Hay una inconsistencia que por ahora la vienen pedaleando, pero el día que la gente salga y realice la ganancia, van a tener una situación muy complicada”.
En esa línea, comparó la dinámica actual con la crisis de 2018 durante la gestión de Mauricio Macri, advirtiendo que “la presión sobre el mercado cuando se desarma el carry trade o la timba financiera es muy grande, se meten en un quilombo bárbaro”.
La extrema dependencia de esta bicicleta financiera deja a la Argentina a merced de lo que definió como un plan “Trump dependiente”. Según el experto, un cambio de expectativas o la aparición de un cisne negro internacional puede liquidar el esquema actual, que ya muestra un índice de tipo de cambio real atrasado, ubicándose en niveles casi idénticos a los de noviembre de 2023.
Ante una economía donde “las inversiones hay que seguir esperándolas, porque no llegan, y el consumo se frena porque el salario no alcanza”, alertó que si no se modifica el rumbo para impulsar el comercio exterior y desarmar este modelo de tasas, “cualquier problema externo puede generar un cambio de cartera muy fuerte y ahí estás fuera de combate”.















