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La evolución de la actividad económica se convirtió en los últimos meses en un nuevo dolor de cabeza para Javier Milei, en medio de indicadores que cristalizan una economía prácticamente estancada y que advierten que alcanzar una recuperación generalizada es cada vez más difícil.

El último Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de agosto mostró una caída interanual del 1,7% y anotó así la mayor contracción en lo que va de 2026. En paralelo, el guarismo que difundió el Indec registró un alza del 0,1% frente a julio, insuficiente para compensar completamente el retroceso previo.

Ahora apareció un nuevo dato sobre la actividad de septiembre y la lectura preocupa al Gobierno. Y es que la variación del mes pasado confirmaría que Argentina ya atraviesa un escenario de “recesión técnica”, que se produce cuando el Producto Interno Bruto (PIB) acumula dos trimestres consecutivos de caída.

Así lo señaló el Índice Líder de Actividad Analytica (ILA), un relevamiento de alta frecuencia elaborado por la consultora que dirige Ricardo Delgado.

La primera foto del ILA reveló que la economía argentina habría cruzado un umbral que no pisaba desde 2024. De acuerdo con el informe, el tercer trimestre cerró con una caída desestacionalizada de 2,5 % frente al segundo, una cifra que anticiparía el ingreso de la economía en la instancia de recesión técnica.

Leve crecimiento en septiembre pero contracción en el tercer trimestre: los números de Analytica

En términos de cifras, el análisis mostró un alza del 1% en septiembre respecto de agosto, pero se ubicó 1,2% por debajo del mismo periodo de 2025. Si bien el rebote mensual es el más alto desde marzo, no habría sido suficiente para revertir el deterioro acumulado en julio y agosto.

El documento puntualizó que la actividad todavía se ubica 1,8% por debajo de junio y 3,5% por debajo del pico de marzo. Eso explica por qué el alivio de septiembre no cambia el diagnóstico trimestral.

“Dos trimestres consecutivos de caída configuran una recesión técnica, la primera desde fines del 2023 y el segundo trimestre del 2024″, sostuvo el informe. De esta forma, el tercer trimestre experimentó una contracción del 2,5% frente al segundo, que a su vez había retrocedido 0,6%.

“Al desagregar por sectores, la mejora del mes se apoyó en la construcción, la comercialización de vehículos y las exportaciones, mientras que la siderurgia, la producción automotriz, los electrodomésticos y la agroindustria retrocedieron”, puntualizó Analytica.

Según estimaciones de la consultora Equilibra, la economía ya estaría atravesando una fase de recesión técnica.NA

Los principales drivers de septiembre

Con respecto a septiembre, el sector de la construcción lideró las subas del mes. El consumo de cemento saltó 9,3% mensual, se ubicó 3,8% por encima de junio y llegó a su nivel más alto desde marzo, mientras que el acero no plano avanzó 13,3%. Sin embargo, el Índice Construya cedió 0,6% y acumula cuatro bajas consecutivas desde el pico de mayo.

Por su parte, el comercio y los servicios financieros también mostraron matices. Subieron los patentamientos de autos (3,2%) y de motos (4,4%), mientras que la confianza del consumidor de la Universidad Di Tella avanzó 2,4% y cortó dos meses de caída. En contrapartida, la recaudación de IVA-DGI y los préstamos al sector privado retrocedieron 1,5% y 0,8%, respectivamente, ambos por segundo mes consecutivo.

En paralelo, el comercio exterior y la energía mostraron un desempeño dispar. Las exportaciones de bienes crecieron 8,6% y alcanzaron su nivel más alto del año, mientras que las importaciones se mantuvieron prácticamente estables (0,2%). En tanto, la producción de petróleo crudo avanzó 1,3% y sostuvo su tendencia expansiva, pero la de gas cayó 3 puntos y la demanda eléctrica de grandes usuarios, sin Aluar, no registró cambios (0,1%).

La industria, otra vez en rojo

La siderurgia revirtió buena parte del rebote de agosto. El acero plano se desplomó 19,7%, la mayor caída del relevamiento, y quedó incluso por debajo del nivel de julio. También bajaron la producción de hierro (-8,8%), el laminado en caliente (-6,8%) y el acero crudo (-2,4%).

En simultáneo, el complejo automotriz tampoco acompañó y la producción de autos cayó 6,5%. Entre los bienes durables, los lavarropas y secarropas retrocedieron 5,6% hasta un nuevo mínimo del año, y la producción de calefones y termotanques cedió 3,5%.

La agroindustria también mostró un deterioro en septiembre. La molienda de oleaginosas cayó 3,3% y la producción de aceites retrocedió 2,4%, con lo que “devolvieron parte de la mejora de agosto”. La harina, en cambio, avanzó 0,9%. El patentamiento de maquinaria agrícola se redujo 6,3% y acumuló dos bajas consecutivas.

Qué puede pasar a fin de año

Por último, el informe dejó una puerta abierta a corto plazo. Si la actividad se mantuviera en el nivel de septiembre, el cuarto trimestre partiría con un arrastre estadístico de 0,7% respecto al tercero. Eso permitiría salir de la recesión hacia fin de año, pero “siempre que la mejora no se revierta”.

El balance acumulado explica el escenario actual. En los primeros ocho meses de 2026, el EMAE se ubica 1,2% por encima del mismo período de 2025, frente al 1,7% acumulado hasta julio y al 2,2% en el primer semestre. “La caída del tercer trimestre ya erosionó casi la mitad del crecimiento acumulado en el año”, concluyó el informe.