El bloque de Diputados de La Libertad Avanza finalmente reveló este jueves que Sebastián Pareja, el armador bonaerense cercano a Eduardo “Lule” Menem, fue el elegido para presidir la Comisión Bicameral de Fiscalización de Organismos y Actividades de Inteligencia (CBI), encargada de supervisar a la secretaría que continúa bajo el ala del asesor presidencial Santiago Caputo.
La decisión fue confirmada ante El Cronista por altas fuentes del Congreso, que además tiene en vistas la designación de la presidencia de otra comisión sensible, que es la de Juicio Político, para este viernes. Estos movimientos van en línea con la idea de la secretaria general de Presidencia, Karina Milei, de asegurarse alfiles de confianza al frente de estas comisiones.
Como antecedente en LLA tomaron en cuenta que, en el caso de la CBI, el año pasado la perdieron por una alianza con entre la UCR y el PJ para que la presida Martín Lousteau, y en Juicio Político se tuvo que interrumpir y paralizar la constitución de la comisión por el ascenso de Marcela Pagano, la “traidora” del bloque que hoy juega con la oposición.

La decisión de que fuera Pareja no escapó de la observación de los libertarios de Santiago Caputo en redes, muchos integrantes de la agrupación Fuerzas del Cielo y némesis de Pareja en la provincia de Buenos Aires.
Su confrontamiento más abierto fue durante el armado de candidaturas el año pasado. Ahora el diputado estará en frente del organismo de control de Inteligencia, que ya viene siendo foco de la famosa interna en la cúpula gubernamental.
También hubo repercusión entre los aliados del PRO, ya que el jefe de bloque, Cristian Ritondo, asegura que el Gobierno le había prometido a él que sería el titular de la bicameral. Desde el entorno del oficialismo niegan que esa promesa haya existido de su parte.
“Estaban Diego Santilli, (Óscar) Zago, (Gabriel) Bornorni, y Martín Menem de testigo. Ellos pueden hacer lo que quieran, pero no pueden decir que no me lo ofrecieron”, le dijo Ritondo a El Cronista. El suceso ocurrió en una reunión para acordar las facultades delegadas al presidente de la Cámara, Martín Menem, para el armado de comisiones.
La SIDE, controlada hace tres meses por Cristian Auguadra, sigue siendo una de las áreas clave que maneja el asesor todoterreno, pero las alarmas comenzaron a sonar cuando Karina Milei se apropió de la cartera de Justicia con el corrimiento del exsecretario y actual procurador del Tesoro, Sebastián Amerio, para ubicar allí a Santiago Viola, la espada legal de los Menem.

La frase “no podés controlar Justicia sin la SIDE” comenzó a circular inmediatamente después del recambio de figuras, aunque desde el entorno karinistas niegan la intención de conquistar esa dependencia. “Es lo que operan ellos, a nosotros no nos interesa”, repiten las fuentes.
El submundo de Inteligencia tiene sus propias internas que van más allá del Gobierno, principalmente por el arrastre de funcionarios de otras gestiones y la falta de espadas oficialistas que conduzcan y verticalicen la gestión.
Frente a este contexto, la SIDE en estos días empoderó el rol de Auguadra con la difusión de un comunicado que, llamativamente, fue eliminado a día siguiente. Tenía que ver con que el titular de la SIDE hace poco viajó a Langley, Washington D.C., para reunirse con el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe.

En la difusión publicada esta semana, el Gobierno remarcó que se le iba a otorgar un reconocimiento institucional al personal de la SIDE, fundamentado “en los resultados obtenidos en recientes operaciones conjuntas, en el proceso de profesionalización en curso y en la creación del Centro Nacional Antiterrorismo”.
El encuentro se dio en el marco de la Reunión de las Américas, que reunió delegaciones de Argentina, México, Ecuador, Paraguay, Colombia, República Dominicana y Panamá, “en la que se abordaron políticas contra el terrorismo, el narcotráfico y el lavado de activos”.
La CNA, por caso, se creó durante la gestión de Sergio Neiffert. Se trata de una dependencia encargada de analizar y compartir información para vigilar el terrorismo. Este posicionamiento fue profundizado, además, con la Política de Inteligencia Nacional que lanzó Auguadra con el decreto 864/2025, para reforzar la protección de los recursos estratégicos, como litio y energía, y la soberanía.

En este marco, la CIA y la SIDE buscan lanzar una agenda de capacitación técnica, la cual se enfocará en la neutralización de amenazas híbridas y el combate a la desinformación generada por actores estatales extra-regionales. El Gobierno identifica en esta formación una vía rápida para la profesionalización del organismo.
Los analistas procesan hoy datos provenientes de la estación local de la CIA, lo que permite una detección temprana de movimientos sospechosos en la Hidrovía y la zona de la Triple Frontera. Esta integración operativa contempla el despliegue de software de análisis predictivo y herramientas de inteligencia de señales (SIGINT) que la Argentina no poseía hasta el recambio de gestión.

Ahora estos avances deberán rendir cuentas ante Pareja y los diputados y senadores que integren la comisión. Durante los años de Neiffert, el titular fue presencialmente tres veces a reunirse con los legisladores para dar explicaciones sobre los $100.000 millones para fondos reservados que tuvieron que retrotraer luego de que el Congreso rechazara el decreto, y para explicar el Plan de Inteligencia Nacional (PIN).
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