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Durante décadas, la idea de jubilarse estuvo asociada a un esquema claro: trabajar, aportar y retirarse con un ingreso mensual garantizado. Sin embargo, ese modelo empieza a mostrar signos de desgaste.

Según el Índice Global de Pensiones 2025 de Mercer y CFA Institute, los sistemas previsionales en todo el mundo enfrentan una presión creciente por el aumento de la expectativa de vida y los cambios en el mercado laboral. Sin reformas, advierten, está en riesgo la seguridad financiera futura no solo de los jubilados, sino también de las economías.

En este contexto, Argentina aparece con señales claras de alerta: el sistema obtuvo una calificación general D, con debilidades estructurales que “ponen en duda su eficacia y sostenibilidad”.

Calificaciones globales de cada sistema de jubilación.Índice Global de Pensiones 2025 de Mercer y el CFA Institute

En línea con este diagnóstico, Blas Díaz Saubidet, Head of Club de Inversores, plantea un cambio de enfoque: “cada persona debería pensar en armarse su propia jubilación asumiendo que el Estado no va a serle muy útil en ese sentido”.

Cuánto cobra hoy un jubilado en Argentina

Para entender por qué crece el interés por un retiro independiente, basta con mirar los números actuales. En mayo de 2026 la jubilación mínima alcanza los $ 463.174,10 con el bono, mientras que la máxima asciende a $ 2.645.689,40.

Más allá de los valores nominales, el problema es la pérdida real del poder adquisitivo. Las jubilaciones mínimas siguen por debajo de niveles de 2023 y el bono adicional se encuentra congelado, lo que profundiza el deterioro.

El “número mágico”: cuánto dinero necesitás para jubilarte

Frente a este escenario, surge una pregunta clave: ¿cuánto capital hay que acumular para jubilarse sin depender del Estado? Una de las fórmulas más utilizadas a nivel global para responder a este interrogante es la conocida regla del 4%, desarrollada por el asesor financiero William Bengen a partir del análisis de datos históricos de mercados.

En términos simples, esta regla plantea que una persona puede vivir con el 4% de sus ahorros durante la jubilación, ajustando ese monto anualmente en función de la inflación. La lógica detrás de este método es que el dinero restante siga invertido, generando rendimientos que permitan sostener ese flujo de ingresos durante varias décadas sin agotar el capital.

Llevado a la práctica, para poder vivir de los rendimientos sin depender de un ingreso laboral, el ahorro acumulado debería ser al menos 25 veces el gasto anual previsto en la jubilación. Por ejemplo, si una persona estima que necesitará $ 1.000.000 por mes para mantener su nivel de vida, entonces debería apuntar a reunir un capital cercano a los $ 300 millones.

Ese monto, bien invertido y gestionado, permitiría generar ingresos de manera sostenida en el tiempo. Sin embargo, como advierte Díaz Saubidet, no existe una cifra universal: “el monto depende de varios factores: tu estilo de vida, si tenés familia, dónde vivís, cuánto gastás. La clave es definir tu estándar y pensar en función de eso”.

Claves para construir un fondo de jubilación

Saber cuánto dinero necesitás es solo el primer paso. El verdadero desafío es cómo llegar a ese número.

En ese sentido, Díaz Saubidet pone el foco en una cuestión central: la conducta. “Si podés ahorrar un buen porcentaje de tus ingresos, mejor, eso está claro. Pero es más relevante concentrarse en mejorar los ingresos que en tratar de ahorrar un poquito más todos los meses. A fin de cuentas, lo más importante es tener una conducta y sostenerla en el tiempo”, explica.

Entre los pilares fundamentales para construir un fondo de retiro se destacan:

Empezar temprano:

El interés compuesto funciona mejor cuanto antes se empieza. “Lo ideal es arrancar de chico. Tenés el tiempo a favor y, lo más importante, margen para equivocarte. No es lo mismo equivocarse a los 25 que a los 60”, señala.

Ser constante:

No se trata de hacer grandes aportes aislados, sino de construir una disciplina de ahorro sostenida en el tiempo.

Invertir:

Un fondo de retiro eficiente requiere diversificación, como mercado de capitales (acciones, bonos, CEDEARs), inmuebles e ingresos pasivos.

Sobre este punto, enfatiza: “No es solo ahorrar, es invertir. Eso no es algo lejano ni es ‘timba’ como buena parte del país lo dice. Es justamente lo que conecta con la economía real. Es financiar empresas, es generar crecimiento. Por algo los mejores países tienen mercados de capitales muy desarrollados. Acá falta mucho. Se mejoró, pero falta.”.

Herramientas para planificar el retiro

Hoy existen plataformas que ayudan a transformar esa planificación en números concretos. Una de ellas es la Calculadora de Jubilación de En Qué Invierto, que permite:

  • Definir edad de retiro y expectativa de vida
  • Estimar ingresos necesarios
  • Proyectar ahorro e inversión
  • Simular escenarios

Además, ofrece gráficos de evolución del capital, ajustes según inflación y recomendaciones para optimizar el ahorro.

Enqueinvierto.ar

El rol del sector privado en el nuevo esquema previsional

En este contexto, el sector privado empieza a ganar protagonismo como complemento al sistema previsional tradicional. El propio informe internacional de Mercer sostiene que Argentina tiene margen de mejora si logra fortalecer estos esquemas, especialmente a través de una mayor expansión de los planes de retiro complementarios y del incentivo al ahorro voluntario.

Hoy, el modelo local combina un sistema de reparto estatal con opciones de ahorro previsional privadas, que pueden darse tanto a nivel individual como corporativo. Sin embargo, el desarrollo de este segundo pilar todavía es limitado en comparación con otros países, donde los fondos privados cumplen un rol mucho más relevante en la construcción del ingreso jubilatorio.

Para Díaz Saubidet, la clave no está en un instrumento específico, sino en la estrategia: “al final, lo importante no es el instrumento, es cómo combinás todo para llegar a tu objetivo. Y no invertir también es una decisión, que suele ser la más cara por el costo de oportunidad”.

“La jubilación como prioridad”: el principio que redefine el ahorro

Dentro de las conclusiones más relevantes del informe aparece un concepto que resume el cambio de enfoque que se está dando a nivel global: el principio de “Retirement first”.

Imagen ilustrativa (IA)

Esta idea plantea que el objetivo principal de cualquier estrategia de ahorro e inversión debe ser garantizar ingresos suficientes durante la jubilación. En otras palabras, el foco ya no está únicamente en generar rentabilidad, sino en construir un respaldo económico que permita sostener el nivel de vida en el tiempo.

Esto implica pensar el ahorro de forma más estratégica y con horizonte de largo plazo. Ya no alcanza con invertir para “hacer crecer” el dinero, sino que se trata de diseñar un esquema que brinde previsibilidad y estabilidad futura.