

La inflación de febrero sorprendió negativamente al mercado. El índice general marcó 2,9% mensual según el INDEC, impulsado principalmente por la suba en carnes y en tarifas de servicios públicos, en un contexto en que el Gobierno mantiene su apuesta por la desaceleración nominal como ancla de su programa económico.
El dato encendió señales de alerta sobre la persistencia inflacionaria, especialmente en los rubros más sensibles para el bolsillo de los hogares.
En ese marco, el informe semanal de la consultora LCG correspondiente a la tercera semana de marzo aportó una señal alentadora: los precios de alimentos y bebidas cayeron 0,2% respecto de la semana anterior.
Se trata de la primera baja semanal luego de dos semanas consecutivas con incrementos superiores al 1%, lo que representa un quiebre en la dinámica reciente del rubro.
La deflación estuvo explicada principalmente por descensos en bebidas e infusiones, productos de panificación, cereales y pastas, verduras y carnes, que en conjunto restaron 0,4 puntos porcentuales al índice. Como contrapeso parcial, los productos lácteos y huevos sumaron 0,2 puntos, siendo la categoría con mayor impacto positivo sobre el nivel general en la semana.
En términos acumulados, la inflación de alimentos y bebidas en lo que va de marzo asciende al 2,4%. Si bien el dato semanal resultó favorable, la dinámica mensual sigue siendo relevante: la variación promedio de las últimas cuatro semanas se ubicó en 3,1%, lo que implica una desaceleración de 0,6 puntos porcentuales respecto de la medición anterior.

El índice de difusión elaborado por LCG muestra que, más allá de la baja general, el 14% de los productos relevados registró aumentos de precios durante la semana, un porcentaje que se mantiene en línea con el comportamiento de las semanas previas. Esto indica que la deflación no fue un fenómeno generalizado sino que convivió con subas en una porción no menor de la canasta.
Desde el punto de vista estadístico, la consultora señaló que las variaciones de precios mostraron mayor dispersión respecto de la semana anterior, con una presencia más marcada de valores extremos en el tramo negativo.
Mirando el acumulado mensual, el informe destaca que el 80% de la inflación de las últimas cuatro semanas se concentró en apenas tres categorías: carnes, bebidas e infusiones, y productos lácteos y huevos, todas con variaciones que superan ampliamente el promedio del rubro.
Carnes lidera con una suba del 4,6% en el período, seguida por lácteos con 4,4% y bebidas con 3,8%, mientras que verduras fue la única categoría con variación negativa en ese horizonte, con una caída de 1,3%.
La metodología del índice LCG se basa en el relevamiento semanal mediante web scraping de aproximadamente 8000 productos de alimentos y bebidas en cinco cadenas de supermercados, con ponderadores alineados a la estructura del IPC de la Ciudad de Buenos Aires.
La medición se realiza los días miércoles, lo que permite capturar con mayor frecuencia los movimientos de precios en uno de los rubros de mayor impacto sobre el ingreso real de los consumidores.














