El Gobierno abrió la puerta a que el Estado contrate proveedores privados para suministrar la información meteorológica que necesita la aviación comercial, una función que hasta ahora tenía el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) en exclusividad.
La medida se formalizó este viernes mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 274/2026, publicado en el Boletín Oficial, y llegó horas después de que el gremio ATE levantara parcialmente el paro que amenazaba con cortar el servicio durante la mañana, y con ello afectar vuelos en todo el país.
El decreto modifica el artículo 15 de la Ley 27.161 y cambia quién es el responsable de garantizar el servicio meteorológico para vuelos. Hasta ahora, esa obligación recaía directamente sobre el SMN. Con el DNU, pasa a manos de la Empresa Argentina de Navegación Aérea S.A. (EANA S.A.), la sociedad estatal que administra el espacio aéreo argentino, que podrá cumplirla “por sí o a través de terceros”.
Así, en caso de que el SMN no pueda o no quiera prestar el servicio, EANA ahora tendrá herramientas legales para buscar otro proveedor. Quien lo haga deberá cumplir con los estándares de calidad y seguridad que fije la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). Para evitar cualquier corte abrupto, el SMN seguirá en funciones por un plazo de hasta 180 días hábiles desde hoy.
La norma también elimina una fuente de financiamiento automático del SMN: hasta ahora, el 10% de la Tasa de Protección al Vuelo —un cargo que se cobra sobre las operaciones aéreas en el espacio argentino— iba directamente al organismo. El Ejecutivo también derogó esa disposición con el argumento de garantizar “un correcto, justo y equitativo financiamiento” del nuevo esquema, aunque no precisó cómo se redistribuirán esos fondos.
Para justificar el uso del DNU el Gobierno argumentó que el conflicto gremial expuso una falla de fondo en el sistema: la total dependencia de un único proveedor sin ningún mecanismo de respaldo.
Según los considerandos del decreto, esa situación configuraba “un riesgo cierto e inminente para la seguridad operacional y la regularidad del transporte aéreo”. Ahora, el DNU deberá ser remitido a la Comisión Bicameral Permanente del Congreso, que tiene 10 días hábiles para pronunciarse sobre su validez.
El conflicto que precipitó la medida tuvo su última escalada en la convocatoria de ATE a un “apagón informativo” para este viernes entre las 5 y las 12: la suspensión de la difusión de datos meteorológicos en los canales oficiales del SMN.
Esa información es la que aerolíneas y operadores aeroportuarios usan para planificar despegues y aterrizajes, evaluar condiciones en pista, definir rutas y anticipar fenómenos climáticos adversos. Sin ella, la operación aérea queda expuesta a demoras, reprogramaciones y cancelaciones.
El gremio sostiene que la medida respondió a un ajuste en la planta del organismo —denuncia más de 140 despidos— y a reclamos por presupuesto, equipos y tecnología.
Ante eso, la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo intimó formalmente a ATE a levantar la medida, con el argumento de que el servicio meteorológico aeronáutico es un servicio público esencial, tal como lo establece la Ley 27.161.
El secretario general del gremio, Rodolfo Aguiar, rechazó la intimación y la calificó de “totalmente ilegal”: “Es falso que exista una norma que incluya al organismo dentro de los servicios esenciales”, sostuvo, y vinculó el conflicto con recortes en la planta del SMN. “Si es tan esencial, no pueden despedir a más de 140 trabajadores”, afirmó.
Finalmente, en la noche del jueves, Aguiar anunció el levantamiento parcial de la medida de fuerza a través de una publicación en X y convocó para este viernes a las 10.30 a una “asamblea general resolutiva” en la sede del SMN, en Avenida Dorrego 4019, Buenos Aires. El alcance definitivo de la protesta dependerá de lo que resuelva esa reunión.