Mientras el Gobierno posterga su salida a los mercados internacionales de deuda tras conseguir garantías para hacerse de financiamiento a menores tasas, las provincias se ven presionadas para acelerar sus colocaciones.

Las limitaciones fiscales que las atraviesan presionan para que se concreten las colocaciones para hacer frente a los vencimientos todavía exigentes que enfrentan.

En 2025 las provincias vivieron una recuperación de sus finanzas en comparación con 2024, aunque se mantuvieron por abajo de los niveles de 2023. Los gastos corrientes aumentaron a un ritmo mayor, lo que arrojó un ajuste de sus resultados fiscales, analizaron desde Moodys.

“Esta dinámica ha condicionado la flexibilidad financiera de las provincias para afrontar sus compromisos sin recurrir a financiamiento adicional. En este contexto, el acceso a los mercados de capitales volvió a adquirir un rol central, tanto para cubrir desequilibrios financieros como para atender vencimientos de deuda”, agregaron.

Esto se observó en que desde mediados del año pasado, provincias como Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y la Ciudad de Buenos Aires consiguieron hacer colocaciones exitosas en los mercados internacionales. La primera lo hizo con fines de mantener la infraestructura, dada la caída de la inversión de capital de la Nación, que derivó en un marcado deterioro vial, en una provincia donde las agroexportaciones son la actividad principal. Las segundas consiguieron fondos para renovar vencimientos y avanzar en inversiones.

Las colocaciones hechas por las provincias el año pasado les permitieron un rollover del 118% de los vencimientos. Las colocaciones locales fueron el 68% del total, mientras que las internacionales alcanzaron el 31%.

Para este año, desde Moodys esperan que el desempeño fiscal continúe condicionado por el contexto macroeconómico todavía desafiante.

Aunque esperan una recuperación gradual de la actividad económica, los primeros meses tuvieron una dinámica débil en materia de recursos coparticipables y de recaudación propia de las provincias.

En el primer trimestre, las transferencias automáticas por coparticipación cayeron un 6,5% real interanual. Una tendencia similar se observa en la recaudación de tributos propios, siendo Ingresos Brutos el principal recaudador. Según estimó el diputado nacional Guillermo Michel, este impuesto explica el 78,7% de la recaudación de las provincias. Esta recaudación en el primer trimestre se mantuvo estancada y creció 1,1% real interanual.

En paralelo, las transferencias corrientes a provincias en el primer trimestre cayeron 37,3% real interanual, según estimó el Instituto Argentino de Análisis Fiscal.

Respecto del desempeño de la actividad, desde Moodys esperan que las provincias más expuestas a sectores como energía, combustibles, minería y agricultura tengan una recuperación de los ingresos durante la primera mitad de 2026, mientras que el resto tendría una recuperación más lenta.

Este escenario presiona sobre la necesidad de las provincias de acceder a un financiamiento de mayor plazo, en especial considerando que todavía enfrentan vencimientos desafiantes.

Desde Moodys analizaron que los próximos años las provincias tienen perfiles de vencimientos de deuda internacional todavía exigentes, que requerirán recuperar el acceso a fuentes de financiamiento.

Los principales desafíos los tienen la provincia de Buenos Aires y Córdoba. La primera tienen vencimientos anuales superiores a los u$s 500 millones hasta 2037, mientras que la segunda oscilan entre los u$s 200 y u$s 400 millones por año hasta 2035.

“Hay provincias que cuentan con disponibilidades en moneda extranjera que eventualmente podrían ser utilizadas para el pago de servicios de deuda. De acuerdo con información del Banco Central, las provincias disponían de depósitos en moneda extranjera por aproximadamente u$s 2252 millones a enero de 2026. Asimismo, aquellas provincias con ingresos provenientes de regalías hidrocarburíferas presentan una cobertura natural frente a las variaciones del tipo de cambio, lo que podría mitigar parcialmente los riesgos asociados a la deuda denominada en moneda extranjera”, observaron.

Hacia adelante, consideran fundamental que las provincias puedan sostener el acceso al mercado de deuda local e internacional para gestionar sus vencimientos y administrar las necesidades de refinanciación ante los menores márgenes fiscales, así como para poder financiar obra pública necesaria a través del mercado de capitales o de organismos multilaterales.