Miles de millones de dólares sentados en el piso 15 del edificio del JP Morgan en el corazón de Manhattan, sobre Park Avenue. Empresarios argentinos y norteamericanos, banqueros y administradores de fondos que coparon el auditorio. Muchos se debieron conformar con ver el encuentro por TV en salas aledañas.

El legendario Jamie Dimon, ícono de Wall Street y anfitrión del Argentina Week, presentó a Javier Milei haciendo un repaso de la triste historia económica reciente del país y destacando los logros de los últimos dos años.

Milei comenzó con un anticipo de lo que será su próximo libro, con las vinculaciones entre moral y política.  Una conexión con sus presentaciones anteriores en Davos. El público deseaba escuchar palabras pro-inversión y hubo música para esos oídos.

“Sólo trasnochados pueden decir que soy anti-empresa” dijo y luego cerca del cierre agregó que “si se respeta la propiedad privada, entonces las deudas se pagan”. Aplausos generalizados.

Un capítulo aparte, y en relación con la moral y la política, fue el de una nueva embestida contra Paolo Rocca y Javier Madanes. Hubo teoría económica y práctica. Habló de prebendas y corrupción pero elevó un escalón más la disputa al vincularlos con el kirchnerismo: “Cuando Kirchner los atacaba era porque estaba en medio de una negociación por la coima”. A Madanes Quintanilla directamente lo acusó de extorsión previa y luego por “tirar 920 personas a la calle”. Dejó varias frases como “nacionalismo berreta de pacotilla” y “hacen ruido pero como el estoico que soy estoy dispuesto a soportar presiones”.

Hubo como siempre felicitaciones a todo su equipo económico y puntualmente a Santiago Bausili le dijo “que le iban a entrar dólares hasta por las orejas” y que “se prepare a comprarlos”. Pero como siempre, temeroso del impacto con la inflación, le agregó el “con cuidado”, por la posibilidad de que esos pesos adicionales en circulación afecten el nivel de precios. Como el público financiero era muy avezado, consignó que “no se iba a meter con la independencia del BCRA”.

El futuro electoral también fue tema y de hecho sigue siendo una incertidumbre entre inversores por el fantasma del 2019, cuando Mauricio Macri perdió elecciones y desató fuertes pérdidas, no sólo financieras. “Estamos haciendo todo para terminar con el populismo y el kirchnerismo”.

Las promesas a futuro: equilibrio fiscal, bajar impuestos, nueva ola de desregulaciones, cero emisión para financiar déficits, menos deuda (es “inmoral” para futuras generaciones) y una mención al conflicto en Medio Oriente: “Vamos a ganar”.

Milei en estado puro.