La salida de Manuel Adorni del gabinete nacional marca el punto final de un proceso de desgaste que se remonta al verano y que convierte al exvocero en el tercer ministro coordinador que deja el cargo, un número elevado si se lo compara con gobiernos anteriores.
La rotación contrasta con la de los gobiernos anteriores. Durante los cuatro años de la administración de Mauricio Macri hubo un solo jefe de Gabinete, Marcos Peña. Alberto Fernández, en cambio, tuvo tres ministros coordinadores: Santiago Cafiero, Juan Manzur y Agustín Rossi.
Adorni asumió en diciembre de 2023 como portavoz presidencial, cargo creado originalmente por la gestión de Alberto Fernández, quien había confiado la vocería a Gabriela Cerruti. Fue cobrando relevancia en la estructura de poder por su estilo confrontativo frente a las preguntas que le realizaban los cronistas acreditados en la Casa Rosada.
Fue candidato a primer legislador porteño por La Libertad Avanza y logró lo impensado: derrotar al PRO en la ciudad que había visto nacer al macrismo. Ese resultado hizo que muchos lo vieran como un candidato casi cantado para encabezar una lista que compitiera por conducir los destinos del distrito en 2027.
Con ese expediente, fue nombrado jefe de Gabinete a comienzos de noviembre de 2025, aunque siguió en contacto asiduo con la prensa. Deja el poder casi ocho meses después de haber asumido, envuelto en la polémica por viajes personales, compra de bienes raíces y el origen de sus fondos.
La Jefatura de Gabinete, silla caliente
El sucesor de Manuel Adorni será el cuarto en ocupar ese lugar desde que Javier Milei llegó a la primera magistratura.
En casi 930 días pasaron por ese cargo Nicolás Posse, Guillermo Francos y el saliente ministro, un promedio de 310 días como mano derecha de quien está sentado en el sillón de Rivadavia.
Si se abandona el promedio, Nicolás Posse fue quien menos duró en el cargo: tan sólo 169 días. En la Casa Rosada se lo recuerda con un perfil bajísimo, a quien casi no se le escuchó la voz y que tuvo muy poco contacto con la prensa.
Conoció a Milei mucho antes de la política, cuando coincidieron en Corporación América, el holding de Eduardo Eurnekian. Posse era un cuadro técnico y Milei se desempeñaba como economista jefe. Esa relación hizo que acompañara la aventura política del fundador de La Libertad Avanza, pero desde un lugar muy reservado.
Posse asumió con mucho poder: además de controlar el gabinete, tomó las riendas de la AFI, pero se lo acusó de enlentecer la gestión. Renunció desgastadp y luego de que el Presidente le diera un frío saludo en el tedeum del 25 de mayo.
Tras su salida, se mantuvo al margen de la luz pública, pero recientemente dio declaraciones en las que afirmó que, en esos primeros días, se evitó “un golpe de Estado” orquestado por las organizaciones sociales.
El lugar del timonel lo ocupó Guillermo Francos, un hombre que supo formar parte de diversos gobiernos peronistas.
Su llegada fue vista como el arribo de un “dialoguista” que consiguió agilizar el vínculo con los gobernadores. Así consiguió la sanción de la Ley Bases, algo que Posse no había logrado.
Fueron 522 días en los que consiguió algunos otros éxitos legislativos y, además, debió enfrentar las repercusiones en el Congreso por el affaire Libra.
Al renunciar, señaló que, tras la victoria legislativa de octubre de 2025, se debía oxigenar el Gobierno. Por detrás quedaba una interna con el asesor presidencial Santiago Caputo.
Así se inició la era Adorni, quien retuvo el contacto con la prensa y, además, adoptó la posición de más poder dentro del Gobierno nacional.
Desde comienzos de 2026, su figura fue motivo de escrutinio periodístico y público: primero se ventiló un viaje en avión privado a Punta del Este. Luego, otro viaje a Nueva York, en el que incluyó en la comitiva oficial a su esposa.
A partir de ese momento se comenzaron a destapar diversas maniobras financieras que hicieron sospechar sobre el origen de sus fondos.
Después de semanas en las que se solicitaba la entrega de su declaración jurada de bienes, y mientras el Gobierno anunciaba un proyecto para “exteriorizar” ahorros no declarados, Adorni anunció que había omitido declarar fondos que había obtenido del comercio de criptomonedas.
Después de que la oposición intentara, sin éxito, interpelarlo o habilitar una moción de censura, hoy se conoció su salida. Por delante, el próximo jefe de Gabinete tiene, al menos, un año y medio para ser timonel del barco de Javier Milei.