Manuel Adorni atraviesa el momento más complicado de su gestión como jefe de Gabinete. El escándalo por el viaje de su esposa en el avión presidencial a Nueva York, el jet privado a Punta del Este y las presuntas propiedades sin declarar acumulan cada vez más polémicas, junto al regreso del caso $LIBRA a la agenda política y judicial, y el Gobierno evalúa cómo proceder ante a tantos frentes abiertos.
El presidente Javier Milei se aseguró de garantizar públicamente la continuidad del ministro coordinador en redes sociales, con múltiples publicaciones que van desde desmentir a los artículos que insinúan su posible salida a mostrarse con él en las actividades que tuvo en la semana. Lo que lo blinda, además, es el respaldo explícito de Karina Milei, la secretaria general de la Presidencia que lo llevó al cargo para ordenar verticalmente al Gabinete, como su mano derecha.
“El Presidente de la Nación junto al flamante Jefe de Gabinete que reemplazará este fin de semana al actual Jefe de Gabinete”, ironizó Adorni este jueves mientras crecía la polémica, ahora enfocada en la denuncia por enriquecimiento ilícito de la diputada exLLA, Marcela Pagano, por una propiedad en un country sin declarar.
La némesis de Pagano y una de las alfiles más fieles de Milei, la diputada Lilia Lemoine, salió a defender que “es una casa reformada, en un country de clase media”, lo cual confirmaría la acusación. Su declaración terminó en una visita de ella por Balcarce 50, algo que solo es usual cuando va el Presidente a grabar entrevistas, que no fue el caso.
El Presidente de la Nación junto al flamante Jefe de Gabinete que reemplazará este fin de semana al actual Jefe de Gabinete. Fin. pic.twitter.com/m5GerYW5Cn
— Manuel Adorni (@madorni) March 19, 2026
El Gobierno hasta ahora mostró pragmatismo y poca tolerancia hacia los funcionarios que se exponían a dañar la imagen presidencial. El antecedente más reciente es el de José Luis Espert, quien terminó desapareciendo de la esfera política luego de haberse bajado de la candidatura en la Provincia cuando estalló el escándalo por su vínculo con el empresario Federico Machado, investigado por narcotráfico en Estados Unidos.
Milei lo sostuvo durante días, contra la opinión de todo su entorno. Tuvo que ceder a último minuto, luego de salir a respaldarlo en reiteradas ocaciones. La clave está en que, en ese caso, el diputado no tenía el apoyo de Karina Milei, quien nunca lo quiso como primer candidato en el bastión crucial. Milei lo sostuvo en soledad, hasta que las encuestas internas mostraron que el costo electoral era insostenible.
Otro caso intermedio fue el del subsecretario de Gestión Institucional y armador de La Libertad Avanza, Eduardo “Lule” Menem, a quien se lo apuntaba como responsable de la derrota en PBA en septiembre y uno de los acusados por los audios de Diego Spagnuolo. Desde el entorno libertario tuvieron que salir a decir que el Presidente lo había corrido de la campaña electoral, aunque nunca se fue de su oficina en la Casa Rosada ni perdió allegada con los gobernadores, para mostrar algún tipo de movimiento interno.
Pero en el caso de Adorni, el respaldo fue de todos los ministros, y en beneficio del Gobierno, la gestión de crisis no se da a días de las elecciones. En la cúpula se ven más preocupados en enfocarse en la economía y en volver a instalar la agenda legislativa con las reformas para resucitar la “luna de miel” de febrero y desviar la agenda mediática.
Lo que sí admiten desde el entorno libertario es que el futuro político de Adorni ya no asoma el respaldo que tuvo en la elección en CABA el año pasado: “Políticamente murió, pero eso lo hace un buen empleado”, reconoció una fuente libertaria en diálogo con El Cronista. “No tenemos candidato”, aseguran por ahora, dado que la idea de que sea la senadora Patricia Bullrich tampoco asoma prosperar, por ahora.

Lo que se pone en el camino es la interna abierta que atraviesa el Gobierno, la cual agrega una capa de complejidad al escándalo. El episodio del acto en el Palacio Libertad del miércoles lo expuso con crudeza: la organización del evento, que responde a Karina, no había reservado una butaca para Santiago Caputo en la primera fila. El asesor apareció de sorpresa y se sentó igual, ocupando la silla asignada a la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy.
La tensión quedó en evidencia cuando Milei, en pleno discurso de homenaje a Adam Smith, citó una frase que le atribuyó a Caputo y desató los aplausos del auditorio. Las cámaras captaron a Karina Milei sin acompañar la ovación generalizada, con gesto serio, en un contraste que fue leído en clave política de inmediato. La prensa del Gobierno, que responde a Karina, mandó casi quince fotos de Milei saludando a funcionarios y legisladores, pero ninguna con Caputo, que apenas aparece cortado en una. Al asesor ya lo habían sacado de la transmisión oficial de la apertura de sesiones del Congreso.
El caso $LIBRA suma presión desde otro ángulo. A más de un año del tuit que desató el escándalo, la causa volvió al centro de la escena con nuevas revelaciones: las pericias judiciales sobre el celular del empresario Mauricio Novelli dejaron al descubierto un presunto entramado de comunicaciones con el entorno presidencial.
Según los registros telefónicos, Novelli se comunicó más de 7 veces con el Presidente y otras casi 30 veces repartidas entre Karina Milei, Santiago Caputo y Demian Reidel. La Comisión Investigadora de Diputados reveló además un contrato hallado en el dispositivo de Novelli que establece el pago de 5 millones de dólares a Milei en tres tramos por la difusión del token. Ni el Presidente ni Karina están imputados, pero ambos aparecen mencionados en distintas líneas de investigación.
La respuesta del Gobierno tiene dos carriles. Por un lado, desde Balcarce 50 insisten en que “no hay delito” y que no es un asunto de Estado: “Lo que dice no involucra al Presidente de ninguna manera, tenía acuerdo con Davis, cuando Milei haga la promoción. Leen mal”, defendieron desde un despacho. Además, se mostraron despreocupados: “Ni él ni nadie está procesado, ni abogado le requirieron”.

La Procuración General abrió una investigación interna para determinar el origen de las filtraciones del expediente, y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, advirtió que “no podemos garantizar que parte de este archivo haya sido manipulado”. Desde la Casa Rosada además se esfuerzan en aclarar que, pese a la vocería del flamante ministro, no hay nadie en el ámbito público involucrado en la causa.
Lo que el Gobierno monitorea con más atención que la causa judicial en sí es la repercusión en redes sociales. “Lo de $LIBRA no esta teniendo impacto en la conversación digital como en su momento”, analizó una fuente cercana a las encuestas que analizan cerca del Presidente. Mientras esa medición se mantenga estable, el Gobierno no prevé ninguna acción adicional y seguirá mirando el termómetro digital antes que el expediente.
Mientras, esperan a que lo de Adorni disminuya, puesto que El Cronista contó que el estallido por la polémica eclipsó la conversación en redes en medio de la Argentina Week, según un relajamiento del ecosistema digital realizado por la consultora Ad Hoc.
Será clave la defensa que puedan orquestar para el informe de gestión de abril, que no escapará de ninguno de estos temas, y Adorni deberá ir en persona a enfrentar los cuestionamientos de la oposición, que ya presentó pedidos de informes y de interpelación.
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