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Durante la campaña presidencial, Javier Milei convirtió al Banco Central en uno de sus principales blancos políticos. Prometió cerrarlo, lo definió como una institución nociva para la economía argentina y vinculó esa idea con un futuro esquema de dolarización plena. Con el paso de los meses, ninguna de esas dos promesas se concretó: el BCRA siguió en pie y el peso mantuvo su vigencia como moneda de curso legal, incluso fortalecido.

Sin embargo, una decisión administrativa adoptada este año volvió a poner al organismo en el centro de la discusión. El cierre operativo de doce agencias regionales reavivó críticas en provincias, abrió un frente gremial y alimentó una lectura política incómoda para la Casa Rosada: sin clausura formal, el Banco Central comenzó a achicar parte de su despliegue territorial.

En ese contexto escaló ahora un nuevo capítulo del conflicto. La Asociación Bancaria anunció un paro de 24 horas para el próximo lunes 27 de abril en los 21 tesoros regionales del BCRA distribuidos en todo el país, una medida que volvió a encender alertas sobre la provisión de efectivo en bancos y cajeros automáticos.

El gremio que conduce Sergio Palazzo justificó la protesta en la “falta de diálogo” con las autoridades monetarias y en el conflicto abierto por el cierre operativo de 12 agencias regionales, una decisión oficial que ya había generado fuerte rechazo político en distintas provincias.

Según el comunicado sindical, durante la jornada de fuerza “no habrá operaciones” en los tesoros alcanzados por la medida, lo que implica que no se realizarán tareas de traslado, distribución ni abastecimiento de dinero para entidades financieras que requieran esa operatoria.

En la práctica, el impacto podría sentirse en la recarga de cajeros automáticos, en la disponibilidad de efectivo en sucursales y en demoras logísticas para bancos públicos y privados, especialmente en plazas alejadas de los grandes centros urbanos.

Sin embargo, fuentes que se jactan de conocer el dia a dia de la operatoria de la entidad niegan esa posibilidad: “De ninguna manera un paro de un dia de los tesoros regionales puede generar un problema con el efectivo”, sostienen. “Hay tesoros que reciben un vuelo mensual. Y algunos ni siquiera uno”, reforzaron.

El antecedente que encendió la pelea

El conflicto tiene como trasfondo la decisión del BCRA de avanzar con el cierre operativo de más de 10 agencias regionales. Según fuentes del BCRA, se trata de los tesoros de Paraná, San Juan, Bahía Blanca, Salta, Río Gallegos, Río IV, La Rioja, Comodoro Rivadavia, Río Grande, La Pampa, Misiones y Formosa. “De estos tesoros, había algunos que recibían menos de un vuelo mensual”, señalaron.

Hace un mes, esa definición motivó una reacción en el Senado. Los legisladores Fernando Rejal y Fernando Salino presentaron un proyecto de declaración donde expresaron “preocupación y rechazo” por la medida, al considerar que podía encarecer las transacciones financieras y comerciales en esas localidades.

Los senadores advirtieron que, sin presencia operativa local, muchas entidades deberían solicitar billetes a regionales vecinas o directamente a la sede central en Buenos Aires, con mayores costos de transporte, seguridad y tiempos de respuesta.

El argumento oficial

Desde el Banco Central habían defendido la reorganización bajo criterios de eficiencia operativa. Según explicaron entonces fuentes oficiales, la decisión respondió a una evaluación “100% técnica”, basada en cuestiones geográficas, capacidad de bóvedas, cantidad de personal y flujo de envíos de efectivo.

Consultados por El Cronista, los voceros habituales del BCRA declinaron hacer comentarios sobre la medida gremial en sí, pero reiteraron los argumentos de la entidad para proceder al cierre de los tesoros de marras: “El circulante históricamente representó el 6% del PBI y en la actualidad representa apenas el 2%. Esta merma responde principalmente al crecimiento de los medios electrónicos de pago”, señalaron. Y agregaron: “A las 32 personas que trabajaban en los 12 tesoros regionales que dejarán de funcionar se les ofrecerá relocalizarlas en el tesoro más próximo a su provincia o en la sede central del BCRA en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires".

El objetivo, sostuvieron en su oportundad, fue optimizar la distribución del dinero físico en todo el país y adecuar la estructura a una economía con mayor uso de medios electrónicos.

Sin embargo, tanto dirigentes políticos como sindicales cuestionaron que el análisis no contempló las particularidades del interior, donde el efectivo conserva un peso relevante en la economía cotidiana.

El factor social

Uno de los ejes de la crítica apunta al uso persistente del efectivo entre adultos mayores, jubilados, pequeños comercios y zonas con baja conectividad o escasa infraestructura digital.

En muchas localidades, el acceso limitado a billeteras virtuales, home banking o cajeros automáticos vuelve indispensable la disponibilidad física de billetes, por lo que cualquier interrupción en la cadena logística puede generar trastornos inmediatos.

Qué puede pasar el lunes

Si la medida de fuerza se sostiene, el lunes podría registrarse una operatoria más exigida en la red de cajeros, sobre todo en puntos de alta demanda o en regiones donde la reposición depende de los tesoros alcanzados por el paro.

En bancos siguen de cerca la evolución del conflicto y evalúan planes de contingencia. Mientras tanto, la recomendación que empieza a circular entre usuarios es anticipar extracciones durante el fin de semana y prever posibles demoras en la recarga de efectivo.