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Sin topadora

El Gobierno se envalentonó por la causa Malvinas y desempolvó el proyecto de la base naval integrada en Ushuaia, que quedó relegado durante todo el mandato en homenaje al equilibrio fiscal.

En la antesala del viaje del canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa, Carlos Presti, a Tierra del Fuego, colaboradores del teniente general le propusieron una imagen de impacto en una de sus últimas reuniones de coordinación. Le aconsejaron ir con un tractor oruga para demoler los carteles que colocó el gobierno peronista durante el inicio de las obras. También pensaron en retirar la “piedra fundacional”, que permaneció abandonada en el lugar desde 2022.

Se lo recomendaron, pero evitó entrar en polémicas”, subrayó una fuente inobjetable de su cartera, que se entusiasmó con una jugada política provocadora. De igual modo, aclararon que “el cartel vuela en los próximos días”.

Desplante papal

A menos de dos meses de la visita del Papa León XIV al país, llegó a Buenos Aires uno de sus principales colaboradores. Se trata del prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso de la Santa Sede, cardenal George Jacob Koovakad, quien estaba a cargo de la logística de los viajes de Francisco.

El indio fue distinguido en la Legislatura Porteña y mantuvo actividades con autoridades de la Ciudad en el Teatro Colón y en la Universidad Católica Argentina, donde expuso. Con un notable español, habló de “la crisis de la justicia social” y se apesadumbró por el avance del síndrome de Babel.

En la misma línea que el Sumo Pontífice, este sábado se mostró con dirigentes de la CGT que apuntaron contra el Gobierno, lamentó la deshumanización y recalcó que “nadie se salva solo”, en una sumatoria de metáforas que habitualmente en Casa Rosada son citadas como pecados capitales y provenientes del infierno populista, al menos para el Presidente.

En ninguna de sus apariciones públicas asistieron funcionarios nacionales. A pesar de los marcados esfuerzos del gabinete libertario para lograr una sintonía fina con el Vaticano, el enviado por el Santo Padre, que criticó “el individualismo y las filosofías materialistas que anestesian la conciencia humana y ponen en crisis el mundo moderno”, no contó con la presencia de ningún ministro. Ni el secretario de Culto.

Legislatura

Sin medalla

El sábado se realizó la inauguración de los Juegos Suramericanos en la Provincia de Santa Fe, en un evento internacional que podría marcar la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro, a quien se lo vio saltando junto al entrerriano Rogelio Frigerio en el Monumento a la Bandera.

El único funcionario del Gobierno nacional fue el secretario de Deportes y Turismo, Daniel Scioli. El “pichichi” no se lo quiso perder. Sin embargo, no fue ninguna autoridad relevante del Ejecutivo.

Los organizadores invitaron al Presidente Javier Milei. Lo había afirmado Julián Galdeano, uno de los santafesinos encargados de la actividad: “Nos manifestó que tiene intenciones de ir”. El “León” prefirió quedarse en Olivos, donde disfruta de conciertos de ópera cada fin de semana.

Tampoco concurrió el jefe de Gabinete, Diego Santilli, que tenía en agenda la cita pero declinó la convocatoria horas antes de su realización.

Prensa Santa Fe