Paraguay: el país para invertir

A pesar de la pandemia nuestra economía empezó a mostrar señales de recuperación. La variación interanual del Indicador Mensual de Actividad Económica registró un valor positivo del 0.9% en julio, posicionando así a Paraguay como la única economía de la región con valores de crecimiento económico en el terreno positivo.

El fuerte nivel de inversión pública, que registra un crecimiento acumulado del 22% al mes de setiembre ha sido uno de los motores de esta recuperación. Esto guarda relación con la buena dinámica del sector construcciones y un buen desempeño relativo del sector agrícola.

Esto es una muestra de las ventajas y potencial de la economía del Paraguay, la cual ha venido experimentando un crecimiento económico por encima de los valores de la región en los años anteriores, lo que se explica en un proceso urbanización y consecuente ampliación del sector de servicios, apoyado en ventajas comparativas en cuanto al costo de energía, abundante mano de obra joven, sistema tributario simple y amigable, y un entorno macroeconómico estable y previsible.

Una muestra de esto son los datos recientemente publicados sobre la Inversión Extranjera Directa en el Paraguay, que, si bien todavía se ubica en niveles bajos comparados con los países más avanzados de la región, ha mostrado un crecimiento importante del 14.1% en el 2019 y una rentabilidad del 13.8%. Esto posiciona a Paraguay como unos de los países con el mayor retorno para las inversiones, con un nivel de rentabilidad que sería más del doble de la región según los últimos datos reportados por la Comisión Económica para América Latina, Cepal (retorno promedio de la IED del 6%).

Paraguay ofrece buenas condiciones para las inversiones y el desarrollo, con el costo de la energía más bajo de la región y una población joven con menos de 30 años que representa el 56% de toda la población.

El país tiene un sistema tributario amigable, competitivo y atractivo para la inversión, con pocos impuestos y de tasas bajas. La tasa del impuesto a las ganancias es del 10%, la cual para un inversionista extranjero que remesa utilidades a su país de origen podría llegar como máximo al 23%. La reciente reforma tributaria redujo la tasa de remesa de utilidades al exterior y en el último mes se ha creado la figura de la residencia tributaria, con el propósito de facilitar la radicación de inversiones extranjeras.

Todo esto sienta bases firmes para aprovechar las oportunidades de inversión en el Paraguay, lo cual se suma al historial de previsibilidad macroeconómica, evidenciado en la inflación baja y previsible. La inflación de setiembre fue 0,3% con lo cual la inflación acumulada en lo que va del año asciende a 0,5%, lo que lleva al mercado a esperar una inflación levemente inferior al 2% para todo el 2020.

Se puede sostener con seguridad que Paraguay, hoy por hoy, emerge como la mejor opción para invertir, ofreciendo condiciones y oportunidades inéditas en términos de rentabilidad financiera.

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