La nueva normalidad afectará a la operación industrial en el mediano y largo plazo

El impacto que tendrá la nueva normalidad en la operación industrial en términos de productividad durará más de 12 meses cuando finalice el aislamiento obligatorio, que aún rige en el AMBA y otros distritos de la Argentina. Así lo considera el 37% de los 314 ejecutivos industriales que participaron de una encuesta que realizamos en Linkedin.

El 33% de los participantes en la medición estiman que la productividad quedará afectada por un lapso de entre 6 y 12 meses, mientras que el 18% cree que el impacto se producirá durante un máximo de 6 meses. En tanto, el 12% entiende que la nueva normalidad no tendrá impacto en la operatoria industrial.

El Covid-19 plantea un contexto súper desafiante para el que ninguna empresa estaba preparada.

A partir de las inéditas condiciones que plantea la pandemia, los líderes industriales que participaron de cuatro encuentros virtuales y dos webinars realizados entre abril y julio de 2020 y organizados desde NUMAN, generaron algunas conclusiones vinculadas al impacto de las nueve fases de cuarentena que estamos transitando y la nueva normalidad, en las operaciones:

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1) Se cambiaron las estrategias de abastecimiento de forma radical. Hay empresas alimenticias que venían trabajando desde hace mucho tiempo con el costo del capital, en bajar los costos de seguridad, en ir a lotes mínimos y en hacer compras de lo que se necesitaba, para pasar a un contexto en el que la demanda llevó a un volumen de ventas inédito. La situación impulsó a controlar los insumos críticos de todas las plantas. Sin embargo, hasta el día de hoy muchas compañías alimenticias todavía no pudieron aumentar sus stocks de seguridad. En general, se estableció un heat map para la cadena de abastecimiento, desde la planificación hasta el proceso de inboud y la distribución, para determinar dónde poner el foco. Mientras que muchas empresas planificaron la descentralización del stock para acercar el producto al lugar de consumo, con alguna pérdida en eficiencia logística.

2) Hoy la clave está en garantizar la continuidad del negocio evitando disrupciones operativas. Hay que prepararse para lo peor esperando lo mejor, es la premisa en un contexto para que el que ninguna compañía estaba preparada.

3) Frente a una fuerte migración entre canales de distribución (algunos como la venta por catálogo o la venta puerta a puerta, cerraron completamente, y otros como el e-commerce incrementaron sus ventas hasta un 1.000%) y para planificar la producción y el ciclo de sell-out y demanda, se busca hacer un seguimiento muy cercano con los clientes que comparten información diaria de sus ventas. Esto permite anticiparse a lo que ocurriría en el mediano y largo plazo, y estar pendientes de la migración de la demanda, para poder cumplir con los requerimientos de los clientes.

4) La premisa es ser muy certeros con lo que se produce y los niveles de inventario. Todas las empresas que producen en segmentos multicategoría con distintos canales de ventas, tienen categorías que se dispararon (130-150% o más), otras que se frenaron o cayeron (en un 50%) y otras que resisten. Aún dentro de cada una de las categorías que mantienen la demanda total, existe un desvío fuerte cada mes en función de los diversos canales (mayorista, supermercados, etc). Ante este escenario, algunas compañías reducen sus portafolios y otras reasignan el ausentismo, reacomodando equipos en relación a productos con una demanda que no los está acompañando, para que el personal pueda concentrarse en bienes que tienen demanda sostenida y creciente.

5) Restricciones presupuestarias. Todas las empresas están realizando acciones muy fuertes en relación a sus costos fijos para mitigar el impacto, bajo la premisa de cuidar la caja y darle prioridad al pago de salarios. Se está renegociando todo. Por ejemplo, los alquileres de planta (buscando que los dueños también asuman parte del impacto) y de autoelevadores. También se busca que los servicios de informática y otros servicios de asistencia, que eran costos fijos, se flexibilicen. Además se busca llevar las opciones de pago a 60-90 días. Para ello cuentan con un fuerte soporte de abogados que buscan huecos en los artículos de fuerza mayor de los contratos.

De cara al futuro, las empresas coinciden en que a largo plazo se podrá salir de la cuarentena con ventajas competitivas, y que será importante no destruir la modalidad del home office y las herramientas tecnológicas que se están implementando en esta situación de crisis. Se considera que la flexibilidad laboral y la transformación digital llegaron para quedarse en las industrias.

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