

Investigadores asociados a la Academia de Ciencias de Rusia han revelado un hallazgo arqueológico de considerable relevancia en Kirguistán: evidencias materiales que indican la existencia de un antiguo núcleo urbano que actualmente se encuentra sumergido bajo las aguas del lago Issyk Kul. Este descubrimiento se llevó a cabo en la zona de Toru-Aygyr, localizada en el noroeste del lago, donde investigaciones previas habían indicado anomalías en el lecho.
Durante las actividades de exploración subacuática, los expertos realizaron labores en diversos puntos de poca profundidad y lograron recuperar objetos de uso cotidiano y elementos constructivos, tales como piedras de molienda, fragmentos de madera estructural y muros construidos con ladrillos cocidos. Estas evidencias permiten deducir la existencia de un asentamiento de grandes dimensiones, que pudo haber sido impactado por un evento sísmico, desempeñando un papel activo en los circuitos comerciales y culturales asociados a la Ruta de la Seda.
Arqueólogos descubren una ciudad sumergida en un lago remoto de Rusia
El hallazgo de una antigua ciudad sumergida ha vuelto a captar la atención de la comunidad científica, a raíz de que investigaciones recientes identificaron restos arquitectónicos y funerarios bajo las aguas de un lago en Asia Central. Las evidencias apuntan a la existencia de un asentamiento complejo, dotado de espacios que habrían cumplido funciones religiosas, educativas o comunitarias, en función de la disposición y características de las construcciones.

Cómo y por qué se hundió esta ciudad rusa
Los artefactos ya fueron enviados a laboratorios para análisis y datación por radiocarbono mediante espectrometría de masa acelerada, lo que permitirá fijar cronologías precisas y comprender la secuencia cultural del sitio.
Valery Kolchenko, líder de la expedición, atribuye la desaparición del complejo a un “terrible terremoto” ocurrido a comienzos del siglo XV, aunque los investigadores indican que la zona fue abandonada antes del desastre, lo que pudo salvar vidas. Posteriormente, pobladores nómadas ocuparon el entorno y hoy pequeñas aldeas bordean la orilla del lago.

Impacto del hallazgo y próximos pasos clave
Los trabajos prosiguen: se llevarán a cabo más prospecciones y análisis químicos que determinarán el alcance del yacimiento, permitiendo así a los expertos reconstruir la historia de una ciudad que emergió, aunque brevemente, del fondo del lago.
Si la datación corrobora las hipótesis, Issyk Kul se añadirá al conjunto de nodos clave del intercambio entre Oriente y Occidente, proveyendo información novedosa acerca del comercio, la religión y la vida cotidiana en Asia central. El estudio enriquecerá el mapa histórico de la ruta de la seda.









