Iván Cepeda se pronunció este domingo 31 de mayo tras quedar segundo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales. Desde el Hotel Tequendama de Bogotá, el candidato del Pacto Histórico confirmó su paso al balotaje del 21 de junio, aunque dedicó buena parte de su intervención a sembrar dudas sobre el proceso de conteo de votos.
El senador superó los 9,6 millones de sufragios según el preconteo de la Registraduría, por detrás de Abelardo de la Espriella. Pese a ese resultado, eligió enfocar su mensaje en lo que considera inconsistencias del escrutinio, en sintonía con los cuestionamientos que ya había planteado el presidente Gustavo Petro.
La frase sobre los “votos mal contados” que marcó el discurso
El momento más comentado llegó cuando Cepeda puso en duda las cifras del conteo. “Hoy obtuvimos 10 millones de votos mal contados”, afirmó ante sus simpatizantes. La frase circuló de inmediato en redes y medios, aunque el número que mencionó está por encima de los 9,6 millones que le asignaba el preconteo en ese momento, y la planteó sin aportar pruebas.
El candidato aclaró, sin embargo, que su campaña no busca desconocer el resultado ni saltarse las reglas. Sostuvo que existen reportes de presuntas irregularidades en algunas mesas que deben ser revisados por las instancias competentes, y pidió prudencia hasta que ese trabajo técnico concluya. En esa línea, remarcó que el movimiento se pronunciará a fondo únicamente cuando las comisiones escrutadoras aclaren por completo los datos.
Sus palabras se alinearon con las del presidente Petro, quien horas antes había escrito que, como jefe de Estado, no acepta los resultados del preconteo y que esperará el trabajo de las comisiones. La fórmula vicepresidencial de Cepeda, Aída Quilcué, intervino antes que él y aseguró que dentro del movimiento no hay sensación de derrota, sino la convicción de que la disputa real apenas comienza con la segunda vuelta.
Un balotaje que Cepeda planteó como una disputa de fondo
En la recta final de su discurso, Cepeda endureció el tono y presentó la segunda vuelta como una confrontación decisiva para el país. Cargó con dureza contra De la Espriella y enmarcó la elección del 21 de junio como una batalla contra lo que llamó el avance del autoritarismo de derecha, prometiendo a sus seguidores que no permitirá un retroceso democrático.
De cara a esa cita, el reto de Cepeda será sumar los más de tres millones de votos de centro y centroderecha que quedaron fuera del balotaje, entre ellos los de Sergio Fajardo y Claudia López. Enfrente, De la Espriella parte con una ventaja de unos 668.000 votos y ya recibió los respaldos de Paloma Valencia, Álvaro Uribe e Iván Duque, que cerraron filas con su candidatura.
El resultado de la primera vuelta no es definitivo: el dato vinculante no surge del preconteo, sino del escrutinio que consolidan las comisiones escrutadoras y, en última instancia, el Consejo Nacional Electoral en los días posteriores a la jornada.