Nuevos detalles sobre el feminicidio de María Camila Potosí fueron revelados durante las audiencias preliminares del caso. La Fiscalía General de la Nación expuso una serie de conversaciones obtenidas de los teléfonos de varios de los procesados que, según el ente acusador, evidenciarían cómo se habría organizado el crimen de la joven de 21 años, que tenía ocho meses de embarazo.
De acuerdo con la investigación, los mensajes incluyen referencias a la búsqueda de un arma, la intención de retener a la víctima, consultas sobre cómo inmovilizarla, conversaciones relacionadas con el ocultamiento del cuerpo y acuerdos sobre el dinero que presuntamente sería entregado por la ejecución del crimen.
Los chats que la Fiscalía presentó como prueba de la presunta planeación del feminicidio
Según la Fiscalía, las primeras conversaciones se remontan al 24 de junio de 2026, cuando una de las procesadas, identificada como Yulieth Cecilia Angulo Escobar, contactó a Kevin Alexis López Orozco para preguntarle cuánto cobraba por enseñarle a manejar un arma.
Dos días después, la investigación señala que volvió a escribirle para consultarle si conocía a alguien que realizara “cositas malas” y manifestó que necesitaba retener durante un día a una mujer.
En otra conversación, presentada durante la audiencia, Angulo habría expresado que quería darle un “susto” a la víctima porque, según afirmó en esos mensajes, la responsabilizaba por la pérdida de un embarazo.
Conversaciones sobre el crimen, el dinero y el ocultamiento del cuerpo
La Fiscalía aseguró que, con el paso de los días, las conversaciones comenzaron a incluir detalles sobre la logística del crimen.
Entre los mensajes leídos en audiencia figuran consultas sobre dónde ocultar el cuerpo, cómo sedar a la víctima para mantenerla retenida durante varias horas y cuál sería el pago por ejecutar el plan.
Según el ente acusador, en conversaciones del 9 de julio también se discutió la necesidad de obtener una fotografía de María Camila Potosí y conocer su ubicación. En esos intercambios también aparecieron referencias al dinero acordado, que inicialmente habría sido de un millón de pesos y posteriormente habría aumentado.
La Fiscalía indicó que uno de los mensajes enviados el día de los hechos contenía la frase: “Lo hecho, hecho está”, elemento que hace parte del material probatorio incorporado a la investigación.
La investigación vincula los mensajes con la ejecución del crimen
Durante las audiencias también fueron presentadas conversaciones entre Angulo Escobar y otro de los procesados, identificado por la investigación como Nitzon Stiven Mondragón Cuero.
En esos intercambios aparecen mensajes relacionados con la forma en que, presuntamente, sería atacada la víctima y con instrucciones para envolver el cuerpo después del homicidio.
La Fiscalía sostuvo que esas conversaciones guardan relación con los hallazgos realizados durante la inspección judicial, ya que el cuerpo de María Camila Potosí fue encontrado envuelto en cobijas y sujeto con un cable.
Los hallazgos que continúan bajo investigación
El ente acusador informó que, durante los allanamientos realizados al inmueble donde presuntamente ocurrieron los hechos, investigadores del CTI encontraron rastros biológicos que, según los análisis de ADN presentados por la Fiscalía, corresponderían a una de las procesadas.
También fueron recolectadas evidencias en el vehículo que habría sido utilizado para transportar el cuerpo de la joven.
Por otra parte, la Fiscalía informó que, tras la captura de los cinco procesados, las autoridades localizaron en una zona boscosa de Cali restos que podrían corresponder a la bebé Alahia, aunque aclaró que el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses continúa realizando los análisis para establecer plenamente su identidad.
Mientras avanzan esas diligencias, los cinco imputados permanecen privados de la libertad por orden judicial.