Bogotá vuelve a enfrentar un remezón en el sector educativo privado. Uno de los colegios con mayor tradición en la capital anunció oficialmente que se acoge a un proceso de insolvencia empresarial, en medio de deudas que superan los $33.000 millones y cuando el año escolar ya está en marcha con cerca de 1.500 alumnos matriculados.
Se trata del Colegio Refous Roland Jeangro S.A.S., institución ubicada en Cota, en la Sabana de Bogotá, que confirmó su ingreso a un proceso de reorganización bajo la Ley 1116 de 2006. La decisión fue posteriormente admitida por la Superintendencia de Sociedades, entidad que supervisará el trámite concursal.
¿Por qué el Colegio Refous anunció insolvencia y qué significa acogerse a la Ley 1116 en Colombia?
De acuerdo con la información oficial, el colegio reportó pasivos totales por $33.026 millones, de los cuales más del 90 % corresponden a obligaciones vencidas por más de 90 días. Ante este panorama, las directivas decidieron acogerse a la Ley 1116, mecanismo que permite a las empresas reorganizar sus deudas y negociar con acreedores para evitar la liquidación.
El rector Santiago Jeangros explicó en una circular y en un video dirigido a padres de familia que la reorganización es un recurso legal contemplado en la normatividad colombiana para ordenar las obligaciones financieras y garantizar la continuidad institucional.
La Superintendencia aclaró que la admisión al proceso no implica quiebra ni cierre automático. Por el contrario, busca estructurar un acuerdo de pago viable, preservar el empleo y mantener la prestación del servicio educativo mientras se negocian las acreencias.
¿Se suspenderán las clases en el Colegio Refous en 2026?
Una de las principales preocupaciones de los padres es si el colegio cerrará en pleno calendario académico. Tanto la institución como la Superintendencia han reiterado que las clases continuarán con normalidad mientras avanza el proceso de reorganización.
El ente de control designó como promotora a Mónica Alexandra Macías Sánchez, quien tendrá la tarea de acompañar técnicamente la elaboración del inventario de acreencias, la calificación de créditos y la construcción de un plan de pagos.
Durante este periodo, el colegio deberá presentar reportes financieros periódicos y no podrá realizar pagos por fuera del acuerdo que se negocie con los acreedores. Esto significa que su operación estará bajo vigilancia estricta.
¿Qué pasará con las matrículas ya pagadas por los padres de familia?
El punto más sensible para las familias gira en torno al dinero ya consignado por concepto de matrícula y pensiones. Varios acudientes manifestaron su inconformidad al señalar que conocieron la situación financiera por vías informales o tras la difusión de documentos en redes sociales.
Algunos padres han expresado temor de que, si el proceso no prospera y se llegara a una eventual liquidación, el futuro académico de sus hijos quede en el limbo. Sin embargo, expertos en derecho concursal señalan que, mientras la institución conserve patrimonio positivo —como lo evidencian activos por más de $61.000 millones—, existe margen para estructurar una salida que permita su continuidad.
La institución ha pedido a la comunidad mantener la calma, utilizar únicamente los canales oficiales de comunicación y continuar cumpliendo con los pagos ordinarios para no afectar el flujo de caja durante la reorganización.
¿Cuántos estudiantes están afectados por la crisis del Colegio Refous?
Actualmente, cerca de 1.500 estudiantes cursan preescolar, básica y media en el plantel. La cifra convierte este caso en uno de los más relevantes dentro del panorama educativo privado de Bogotá y la Sabana.
Padres y docentes aseguran que la situación financiera no surgió de un día para otro. Señalan que, tras el fallecimiento del fundador Roland Jeangros y posteriores cambios administrativos, la institución enfrentó una combinación de descenso en matrículas, aumento de costos operativos y endeudamiento progresivo.