Miedo a volar: cuáles son los temores más frecuentes y cómo tratarlos

Miedo a volar: cuáles son los temores más frecuentes y cómo tratarlos

Desde pasajeros frecuentes hasta gente que nunca voló, una de cada tres personas tiene algún tipo de temor a viajar en avión según cifras de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional. 

El miedo a volar cruza a todas las personas por igual sin distinción de sexo, edad o clase social y puede generar un problema real a la hora de planificar vacaciones, viajes de trabajo y hasta encuentros con un ser querido que se vive lejos.

Millones de personas vuelan día a día en todo el mundo. Sin embargo, según cifras de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA por sus siglas en inglés), una de cada tres tiene algún tipo de temor a viajar en avión.

Los miedos más frecuentes

Expertos consultados por Clase Ejecutiva aseguran que hay muchos tipos de miedos. Por ejemplo, algunas personas sufren ataques de pánico tan sólo con escuchar el ruido de los aviones y otras sienten temor si hay turbulencias. Incluso -afirman- hay pasajeros frecuentes muy experimentados que también sufren a la hora de volar.

Con el objetivo de que todas las personas puedan vencer sus temores y subirse a un avión, Aerolíneas Argentinas lanzó en 2016 el programa gratuito Animate a Volar.

“Las personas que vienen tienen distintos tipos de miedos: a la falta de aire, a la claustrofobia, a una turbulencia, a que se partan las alas. A una persona recuerdo que ya el ruido de los aviones que despegan le produjo una especie de ataque de pánico”, explica Paulo García, psicólogo del programa.

“Tuvimos que hacer una intervención y sacarla del aula porque empezó a hiperventilar, hicimos un trabajo de respiración y hablamos para que cambie su visión negativa en relación al avión”, añadió el especialista.

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Según datos oficiales del programa, de los 500 participantes que hubo en 2018 el 48% dijo que tenía miedo a volar, el 36% nunca voló, el 32% tenía miedo a las turbulencias  y el 18% claustrofobia. 

En tanto, desde el blog especializado Miedo a los Aviones señalan que existen dos grandes tipos de personas con miedo a volar: las que temen a que pase algo en el avión y las que tienen miedo a perder el control y hacer algún papelón.

“El miedo más frecuente es a las turbulencias, así lo demuestra una encuesta que hicimos donde encontramos que el 83% de las personas con miedo a volar asegura que es lo que más temor le preocupa. Si bien los pilotos cuentan con instrumentos para evitarlas, existe un tipo de turbulencias que no se puede identificar en el radar, por eso nuestra recomendación es focalizarse en comprender que no son peligrosas, aunque son muy molestas", comenta Carola Sixto, creadora del blog.

“Concentrarte antes y durante el vuelo en ‘no va a haber turbulencias’ no hace más que elevar el estado de ansiedad. Tampoco ayuda obsesionarse con la climatología. Si las condiciones meteorológicas no están dadas, el avión no despega”, sugiere Sixto.

Cómo enfrentarlos

Paulo García insiste en  que primero hay que determinar qué tipo de miedo tiene la persona, y luego tratar de cambiar la visión negativa que tiene sobre el objeto, que en este caso es el avión.

Por su parte, Carola Sixto apunta que existen alternativas para superar el miedo a volar: “Lo primero es reconocerlo y empezar a hablar del tema; en segundo lugar, prepararse con tiempo, no dejar nada para último momento, ya que el estrés y la ansiedad pueden ser un combo explosivo”.

 

“En tercer lugar, programar el vuelo, qué hacer durante las horas que estemos volando, no esperar a estar en nuestro asiento; cuarto, avisarles a los TCPs, esto ayuda un montón, ya que en la mayoría de los casos están pendientes de que el pasajero esté bien, contestan si uno tiene alguna pregunta; y en quinto lugar, si la ansiedad es muy intensa, encarar alguna terapia o buscar ayuda ya que podría no tratarse solamente del avión, sino de un trastorno que necesita tratamiento”, relata.

Programas que pueden ayudar

El programa de Aerolíneas Argentinas comenzó en Buenos Aires en 2016 y este año se federalizó llegando a Córdoba, Bariloche y Salta. Los encuentros se realizan dos veces por mes, en una jornada de 9 a 14 horas, en las instalaciones del Centro de Formación y Entrenamiento de Pilotos de la República Argentina (CeFePra), muy cerca del aeropuerto internacional de Ezeiza.

Según cuenta Patricia Rodríguez, encargada de Animate a Volar, el programa es dictado por un equipo de especialistas integrado por pilotos, tripulantes de cabina, técnicos de mantenimiento y personal de tierra de la compañía.

Hasta la fecha, pasaron por el mismo unas mil personas en todo el país. Asimismo, no hace falta ser pasajero o tener un ticket con la aerolínea de bandera para poder anotarse. 

Para ello, en el CeFePra cuentan con la mock-up de un Boeing 737-200, donde se realizan distintas prácticas para que los pasajeros puedan vivir la experiencia como si en verdad estuviesen embarcando en un avión. 

Por su parte Carola Sixto, quien durante 15 años sufrió en primera persona el miedo a subirse a un avión, cuenta que junto a un psicólogo aeronáutico dictan el curso "cómo superar el miedo a volar" así como también workshops y capacitaciones. 

“Las personas que vinieron a nuestros cursos en 2017 y 2018 tuvieron la oportunidad de compartir con nosotros, y gracias a Latam, un vuelo de bautismo a Salta o a Córdoba. Esto es un vuelo asistido –debido a que se viaja con el psicólogo que dicta el curso- en el que se practican algunas de las herramientas que se comparten en los cursos”, agrega.