Cómo es el matrimonio igualitario, según Jean Paul Gaultier

El diseñador francés llegó a la Argentina para presentar su muestra "Amor es amor", en el CCK. Su recorrido por Buenos Aires también incluye una master class y desfile con piezas de su última colección, lanzada en París el enero pasado.  

Aunque los desfiles suelen ser el campo de batalla donde los diseñadores compiten por ser el mejor representante del espíritu vanguardista de la moda, hay una tradición que ninguno puede evitar: el cierre con el vestido –casi siempre– blanco  de la novia. Ni siquiera el enfant terrible, Jean Paul Gaultier, se pudo abstraer de esta costumbre que atraviesa excentricidades. Bajo la consigna Love is love, una frase que popularizó Barack Obama como símbolo de tolerancia, el diseñador francés inauguró el capítulo sudamericano de "Amor es amor. El matrimonio igualitario según Jean Paul Gaultier", creada en colaboración con el Museo de Bellas Artes de Montreal

“Se va a sentir que hablo castellano pero también italiano mezclado y francés también, voy a hacer un mix de todo", aclaró Gaultier antes de explicar que "El propósito era mostrar la humanidad. El hecho de que un casamiento puede ser una cosa romántica que también ayuda a la gente a la comprensión de diversos tipos de razas, de sexos, que abre la puerta a diversos modos de vivir”. “La haute couture es un trabajo enorme y artesanal, por eso estoy muy contento de mostrar este trabajo humano. Y también de estar en un país que me parece muy humano, con una energía estupenda”, continuó el diseñador que seguiría con un “Viva Argentina”con estilo de rockstar.

La muestra –una rara oportunidad para experimentar el mundo de la haute couture fuera de su ambiente natural– es una retrospectiva compuesta por 35 piezas creadas entre 1990 y 2017, basada en una selección de alta costura y prêt-à-porter (línea que Gaultier decidió abandonar en 2014, por el frenético ritmo de producción que implicaba). ¿El objetivo? “Se trata de una celebración del matrimonio que reúne todo tipo de unión –heterosexual, gay, transgénero, intercultural e interracial– para conmemorar el amor en la diversidad y la lucha contra la homofobia”. Emplazada en el Salón de los Escudos del CCK, la exhibición tiene como pieza central una torta de casamiento de tres metros de alto, coronado por el vestido de novia de la colección/otoño invierno 2015-2016, con maniquíes animados con las caras de varias celebridades, entre las que se encuentra el propio Gaultier.

La carta de presentación es el vestido ‘La Mariée‘, de la colección de alta costura otoño-invierno 2002-2003, un diseño que  demandó 451 horas de trabajo: cuenta con una falda confeccionada en tafetán, organza y terciopelo de satén de seda color crema, y está adornado con un abrigo húsar invertido, con tocado de plumas y bustier de joyas de cristal. Además, vestidos acorsetados tridimensionalmente en jersey drapeado, de estructura de ballena en terciopelo devoré o tul, uno confeccionado íntegramente en cristales Swarovsky y hasta tipo suéter tejido en lana pura, estilo pescador irlandés con bordados y flecos, conforman un maravilloso recorrido con una visión de inclusión intercultural, hombre con hombre y mujer con mujer.

Gaultier se manifestó “orgulloso” de estar en la Argentina, “un país que avaló el casamiento igualitario, mientras en Francia aún se sigue esperando”, agregó. “Cuando empecé a hacer moda, siempre mostré una mujer fuerte y al mismo tiempo frágil. Igual que los hombres. He mezclado lo femenino y lo masculino, que es una cosa natural. La verdad no puedo explicar cómo lo hice o qué unió ambas cosas. Simplemente  lo hice”, explicó sobre la unión de lo tradicional y la de dejar de lado los estereotipos de género

Sobre los crecientes movimientos feministas dijo que: “Es verdad que hay una reacción muy fuerte con la femineidad, pero yo soy de una generación que ha visto mujeres muy fuertes. Pienso que las mujeres están más fuertes que los hombres, en el poder real, la influencia. Al principio era muy shockeante, había algunas costumbres desiguales. Por ejemplo, una chaqueta de mujer se hacía sin bolsillo, solamente se hacían para los hombres porque era ellos quienes llevaban el dinero”. En este sentido, aunque  concedió que “hay una evolución” también advirtió sobre la posibilidad de caer en una “caza de brujas”, al mismo tiempo que desmitificó la figura masculina: “El hombre objeto existe en realidad. Mi primera colección era sobre el hombre objeto, no hay nada de malo en esto. Al contrario”.

La exposición –que logró concretarse tras un año de gestiones entre el Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, el Museo de Bellas Artes de Montreal, la Maison Jean Paul Gaultier, la Embajada de Francia en Argentina y el Institut Français d’Argentine– se podrá visitar hasta el 15 de julio, de miércoles a domingos y feriados, de 13 a 20, en el Salón de los Escudos. Hernán Lombardi, dijo que: “Nosotros siempre concebimos que el mundo de la cultura  es mucho más amplio de lo que a veces se lo quiere encasillar. La moda y el diseño forman parte esencial del mundo de la cultura, de la creación, del pensamiento, del arte, así que es siempre poner un énfasis más en el mundo de la moda y el diseño, que es un mundo particularmente estimulante. Es increíble porque tenemos la Casa Gaultier la Fundación Cartier, tenemos una gran presencia de Francia en la argentina a través de este diálogo que dejaron establecido los presidentes Macri y Macron en la visita del presidente Macri en febrero a París, que va a prolongarse en los próximos dos años”. 

GPS: Jean Paul Gaultier en Buenos Aires

Este miércoles 21 a partir de las 18,  el diseñador galo dará una master class abierta al público y moderada por Susana Saulquin (especialista en sociología del vestir) en el salón de honor del CCK; y mañana cerrará su agenda con un show de alta costura donde presentará su colección Primavera/ Verano 2017-2018, un tributo a la década del ’60 y a su mentor, Pierre Cardin, en la sala sinfónica desde las 19:30.