

La seguridad en las compras y descargas digitales dio un nuevo paso en Estados Unidos. Texas comenzó a aplicar una ley que obliga a las principales tiendas de aplicaciones a incorporar un sistema de verificación de edad para todos los usuarios.
La medida, firmada por el gobernador Greg Abbott y respaldada por la Corte Suprema de los Estados Unidos busca reforzar la protección de niños y adolescentes en el entorno digital, solicitando la autorización de los padres a quienes quieran realizar esta acción siendo menores de edad.

Estados Unidos añade una capa de seguridad extra para las compras online: ¿Qué establece la nueva medida firmada por Abbott?
Texas comenzó a aplicar una de las normas más estrictas de Estados Unidos para las tiendas de aplicaciones móviles. La medida, impulsada por Abbott a través de la ley SB 2420 obliga a las plataformas como Apple Store o Google Play a verificar la edad de los usuarios.
Cuando se trate de menores de 18 años, se tendrá que obtener el consentimiento de sus padres o tutores antes de permitir las descargas o compras dentro de ellas.
¿Cuáles son los antecedentes que llevaron a esta decisión?
La ley fue aprobada por la Legislatura de Texas en 2025 con el argumento de fortalecer la protección de los niños y adolescentes frente a contenidos inapropiados, riesgos para la privacidad y compras digitales sin supervisión.
La iniciativa fue promovida en un contexto de creciente presión para que las grandes empresas tecnológicas asumieran un rol más activo respecto a la proyección de menores.
No obstante, poco antes de que entrase en vigor, un juez federal bloqueó temporalmente la norma al considerar que vulneraba la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense al imponer restricciones generales para acceder a aplicaciones y contenidos protegidos por la libertad de expresión.
Más adelante, la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito levantó esta suspensión y permitió que la ley comenzara a aplicarse.
¿Cuándo entró en vigencia?
La SB 2420 entró oficialmente en vigor el 1 de enero de 2026, aunque su aplicación había permanecido suspendida durante varios meses por la orden de un juez federal.
Tras la decisión del Quinto Circuito y el posterior respaldo de la Corte Suprema, Texas quedó habilitado para exigir inmediatamente el cumplimiento de la norma mientras el caso sigue su curso en los tribunales federales











