

En Nueva York, los medios de transporte más empleados son el metro y el autobús. En el primer caso, se encuentran integrados los sistemas de seguridad y vigilancia para asegurar que los pasajeros cumplan con el pago de la tarifa.
En el segundo, se había estado implementando un sistema que está por modificar su estructura.
Tomando como referencia los sistemas de verificación de pago utilizados en Europa, la Metropolitan Transportation Authority (MTA) iniciará la implementación de un nuevo método para prevenir la evasión de tarifas en los autobuses en Nueva York.
La MTA llevará a cabo un registro individual de cada autobús: ¿cuáles serán los cambios en Nueva York?
La MTA comenzará a establecer un nuevo sistema de control de tarifas que toma referencia de modelos concebidos en Europa. En adelante, los inspectores tendrán la capacidad de subir y llevar a cabo las verificaciones mientras el autobús continúa su trayecto.
El propósito es asegurar que los pasajeros hayan abonado la tarifa de manera apropiada. Los controles se llevarán a cabo de manera aleatoria. Además, se procederá con la implementación de la emisión electrónica de sanciones para facilitar los trámites correspondientes.

Castigará con sanciones económicas a quienes no hayan abonado la tarifa adecuada: ¿cuáles serán los montos de las sanciones?
La MTA impondrá sanciones económicas a aquellos que no abonen la tarifa correspondiente, de acuerdo con el siguiente esquema:
Primera infracción: advertencia sin sanción económica.
Segunda infracción dentro de un período de cuatro años: multa de US$100.
Tercera infracción o reincidencias posteriores: multa de US$150 o incluso una citación adicional de acuerdo con las circunstancias.
¿Por qué se adopta esta medida?
El transporte público en Nueva York tiene un costo promedio de 3 dólares para el autobús local, mientras que los servicios de recorrido expreso tienen un costo de 7,25 dólares. Esta decisión de la MTA se implementa en un contexto en el cual numerosos pasajeros intentaron eludir el pago.
Esto ocasionó significativas pérdidas económicas para el sistema de transporte de la ciudad y la nueva normativa se propone recuperar recursos que permitan mantener la calidad y frecuencia del servicio.











