

Las autoridades de California reforzaron una política de tolerancia cero frente a conductas que ponen en riesgo la seguridad vial y la convivencia en el espacio público. El nuevo enfoque apunta a identificar a los infractores y aplicar sanciones inmediatas, que pueden incluir la incautación de vehículos y la pérdida del derecho a conducir, incluso en el primer episodio.
Cambian las licencias de conducir: todos deberán cumplir estas nuevas normativas
El estado de California confirmó la aplicación estricta de sanciones contra los conductores que participen en actividades peligrosas al volante, como carreras ilegales, exhibiciones de velocidad y eventos conocidos como sideshows.
La normativa, denominada como “Ley Gipson” en honor a su patrocinador, habilita a las fuerzas de seguridad a confiscar los vehículos y suspender o cancelar las licencias de conducir de quienes figuren en los registros oficiales de infractores.
La medida busca frenar prácticas que ponen en riesgo a peatones y otros automovilistas, y llega tras un aumento de incidentes graves vinculados a maniobras temerarias en la vía pública.

Confiscan los vehículos y cancelan las licencias de conducir de estas personas
Cuando se constata la infracción, las autoridades pueden incautar el vehículo en el acto, imponer multas elevadas, y suspender o cancelar la licencia por períodos prolongados.
En casos de reincidencia o cuando hay lesiones, daños a terceros o resistencia a la autoridad, el expediente puede escalar a cargos penales y a la retención prolongada del automóvil, con costos de recuperación a cargo del infractor.













