

Las autoridades aeroportuarias de Estados Unidos exigen a todos los pasajeros que deseen abordar vuelos nacionales la presentación de un documento aceptable bajo la Ley Real ID, vigente a nivel federal desde el 7 de mayo de 2025 y, entre los ejemplos comunes, destacan la licencia de conducir aceptable o el pasaporte.
No obstante, la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) especifica en su sitio web oficial que existen otras alternativas igual de válidas para cumplir con esta regla de identificación, señalando incluso que podrán usarse con hasta dos años de vencimiento.
Sin pasaporte ni licencia de conducir Real ID: documentos que pueden usarse para subir al avión y su fecha límite de vencimiento
De acuerdo con la agencia federal, además de pasaporte o licencia de conducir Real ID, también pueden presentarse todos los documentos enlistados a continuación para vuelos nacionales, siempre y cuando no superen los dos años de vencimiento.
- Licencia de Conducir Mejorada emitida por el Estado
- Tarjeta de pasaporte de EE.UU.
- Tarjeta de viajero de confianza del DHS
- Identificación del Departamento de Defensa de EE.UU. incluidas las identificaciones emitidas a dependientes
- Tarjeta de residente permanente
- Tarjeta de cruce fronterizo
- Identificación con foto aceptable metida por una nación tribal/tribu nativa reconocida por el gobierno federal
- Tarjeta PIV HSPD-12
- Pasaporte emitido por un gobierno extranjero
- Licencia de conducir provincial canadiense o tarjeta de Asuntos Nativos y del Norte de Canadá
- Credencial de identificación del trabajador del transporte
- Tarjeta de Autorización de Empelo del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (l-766)
- Credencial de marino mercante de EE.UU.
- Tarjeta de Identificación de Salud para Veteranos (VHIC)
También se aceptan identificaciones digitales, como Apple ID, Clear ID o Google Pass ID.

Por qué Estados Unidos exige que se presenten sólo estos documentos
La seguridad es el principal motivo detrás de esta decisión. Todos los documentos avalados por la agencia federal comparten los mismos estándares de seguridad al momento de su emisión, independientemente del estado que los otorgue.
En este proceso destaca la aplicación de tecnología contra falsificación, la prevención del fraude interno y la utilización de pruebas documentales y registros para verificar la identidad de quien solicite el documento.
Desde el 1 de febrero, quienes no pueden constatar su identidad, tienen que pagar una multa de 45 dólares por realizar un control alternativo.











