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Mezclar bicarbonato de sodio con vinagre es uno de los trucos de limpieza caseros más conocidos en Estados Unidos, especialmente para tratar suciedad, malos olores y residuos en distintas superficies.

La combinación produce una reacción química visible, con burbujas y espuma, que muchas personas aprovechan para limpiar desagües, inodoros y otras zonas del hogar.

Por qué lo recomiendan y para qué sirve mezclar bicarbonato de sodio con vinagre

El bicarbonato de sodio y el vinagre blanco tienen propiedades diferentes que explican por qué se utilizan y recomiendan en tareas domésticas. El primero es un compuesto alcalino que puede ayudar a desprender suciedad y neutralizar malos olores. El segundo contiene ácido acético, que resulta útil para tratar algunos residuos.

Cuando entran en contacto, se produce una reacción que libera dióxido de carbono, el gas responsable de las burbujas. La efervescencia puede ayudar a aflojar algunos residuos.

Al respecto, el Centro de Control de Envenenamientos del Hospital Infantil de Filadelfia (CHOP) recomienda recurrir a recetas con bicarbonato y vinagre para limpiar diferentes zonas de la vivienda:

  • Para limpiar el inodoro, por ejemplo, se puede espolvorear bicarbonato en la taza, añadir vinagre y frotar con un cepillo. Después, es importante enjuagar la superficie y evitar mezclar estos ingredientes con otros productos de limpieza.
  • En el caso de las bañeras y los azulejos, el bicarbonato puede aplicarse como un abrasivo suave, siempre que el material tolere este tipo de limpieza. El vinagre también puede utilizarse por separado sobre superficies resistentes al ácido para tratar ciertos depósitos minerales.
  • Para los desagües, una receta doméstica tradicional consiste en añadir bicarbonato y después vinagre. No obstante, las burbujas no garantizan que se elimine un atasco profundo. Si el agua no drena, lo recomendable es recurrir a un desatascador o a un método de limpieza apropiado para la instalación.
La mezcla nunca debe prepararse ni almacenarse en un recipiente cerrado, porque la acumulación de gas puede aumentar la presión y provocar que el envase se rompa.Fuente: ShutterstockShutterstock

“Usar alternativas no tóxicas que puedes preparar tú mismo pueden ser igual de efectivas que los productos comerciales y mucho menos peligrosas en caso de ingestión accidental. Además, usar productos de limpieza caseros también te permite ahorrar dinero”, expresa CHOP.

Al momento de limpiar con esta mezcla, hay que evitar combinarla con otros productos de limpieza. En particular, nunca se debe mezclar vinagre con lejía o cloro doméstico, porque puede liberar gas cloro, que es tóxico. Tampoco conviene utilizar una receta casera como sustituto de un desinfectante cuando se necesita eliminar microorganismos específicos.

Antes de aplicar cualquiera de estos ingredientes, se recomienda probarlos en una zona poco visible y comprobar las indicaciones del fabricante. El vinagre puede dañar mármol, piedra caliza y otras superficies sensibles a los ácidos; el bicarbonato, por su parte, puede rayar materiales delicados si se frota con demasiada fuerza.