

Una nueva disposición estatal en Texas elimina los límites de cooperación entre la policía estatal y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Es decir, a partir de ahora la policía no deberá esperar a los agentes de inmigración para detener a inmigrantes.
La medida fue impulsada por el gobernador Greg Abbott en un contexto de fuerte presión estatal sobre las ciudades. El cambio se produjo tras advertencias de recortes en fondos de seguridad pública si no se ajustaban las políticas locales en materia migratoria.
Texas endurece su política migratoria y amplía el rol policial
Según reportes de Texas Tribune, la actualización de la normativa permite a los agentes locales actuar con mayor margen frente a personas con estatus migratorio irregular. Esto implica que ya no dependerán exclusivamente de la intervención federal para proceder en determinados casos.
El cambio responde a una línea política más estricta en inmigración dentro del estado. Las autoridades sostienen que la cooperación plena entre fuerzas locales y federales es clave para reforzar la seguridad y el control migratorio en Texas.
Qué cambia para los inmigrantes en Texas
Con esta modificación, la policía local podrá intervenir en situaciones donde antes debía limitar su accionar. Esto incluye la posibilidad de retener personas en función de su situación migratoria, algo que previamente tenía mayores restricciones.

Además, la coordinación con el ICE se vuelve más directa, lo que podría acelerar procesos de detención y eventual deportación. Este punto genera preocupación en organizaciones civiles que advierten sobre posibles impactos en comunidades migrantes.
El rol del financiamiento estatal en la decisión
Uno de los factores determinantes fue la amenaza de retirar fondos estatales destinados a seguridad. El gobierno de Texas había señalado que las ciudades que limitaran la cooperación con autoridades migratorias podrían perder millones en subvenciones.
En ese contexto, la revisión de las políticas locales terminó alineándose con los lineamientos estatales. De esta forma, el financiamiento se utilizó como una herramienta clave para impulsar cambios en la normativa y reforzar la colaboración con el ICE.













