

Miles de estadounidenses están descubriendo que ya son ciudadanos canadienses sin saberlo. Desde que una nueva ley amplió el acceso a la ciudadanía por descendencia, los bufetes de abogados de inmigración reportan una avalancha de consultas de personas que quieren obtener el documento que reconoce un derecho que ya tenían.
La norma, que entró en vigor en diciembre de 2024, eliminó la restricción que antes limitaba la ciudadanía a una sola generación. Ahora alcanza a nietos, bisnietos y generaciones posteriores de canadienses.
¿Quién califica para pedir la ciudadanía canadiense?
Cualquier persona nacida antes del 15 de diciembre de 2024 que pueda acreditar un vínculo directo con un ancestro canadiense puede iniciar el trámite, sin importar qué tan lejano sea ese familiar. Los documentos necesarios para probar el vínculo incluyen:
- Certificado de nacimiento del ancestro canadiense
- Certificado de matrimonio o defunción, según corresponda
- Documentos propios que acrediten la línea de descendencia
Quienes nacieron a partir de esa fecha deben demostrar además que su progenitor canadiense residió en Canadá durante al menos 1.095 días antes del nacimiento.

¿Cómo se hace el trámite y cuánto cuesta?
El costo oficial es de 75 dólares canadienses (aproximadamente u$s 55) y el trámite se gestiona directamente ante la agencia federal Immigration, Refugees and Citizenship Canada. No es obligatorio contratar un abogado, aunque quienes necesiten rastrear documentos familiares pueden requerirlo.
El tiempo de procesamiento ronda los 10 meses, con más de 56.000 solicitudes en espera. Cuanto antes se reúna la documentación, antes puede iniciarse el proceso.













