

Un fallo histórico de la Corte Suprema podría cambiar para siempre las reglas de importaciones y exportaciones en Estados Unidos y alterar el frente fiscal. Mientras el Gobierno defiende los aranceles como fuente clave de ingresos, los últimos datos muestran un fuerte salto en la recaudación aduanera y una reducción parcial del déficit.
En enero, los aranceles generaron u$s 30.000 millones. En lo que va del año fiscal, suman u$s 124.000 millones, un 304% más que en 2025. La decisión pendiente podría obligar a modificar el esquema vigente e incluso a devolver lo cobrado.
¿Qué cambiaría el fallo histórico de la Corte Suprema sobre importaciones y exportaciones?
El caso fue analizado en noviembre y cuestiona la base legal utilizada por Donald Trump para imponer en abril de 2025 un arancel general a bienes y servicios, además de tarifas “recíprocas” por país. Desde entonces, la Casa Blanca negocia ajustes sin desmontar el esquema central.
Si la Corte invalida esos fundamentos, el Gobierno debería reformular las reglas de importaciones y exportaciones. También podría enfrentar reclamos de devolución de aranceles, con impacto directo en empresas de comercio exterior.

¿Por qué el Gobierno tiembla y qué muestran hoy las cuentas públicas?
Los aranceles ayudaron a moderar el déficit. En el cuarto mes del año fiscal, el rojo fue de u$s 95.000 millones, 26% menos que un año antes. El acumulado anual alcanza u$s 697.000 millones, con una baja de hasta 21% según el ajuste calendario.
Pero la presión sigue. La deuda, cercana a u$s 38,6 billones, generó pagos netos de intereses por u$s 76.000 millones en enero. En el año fiscal, los intereses brutos ya suman u$s 426.500 millones, por encima del período previo.













