

El 82% de la población considera que la cantidad de personas en situación de calle aumentó en el último período, el 63% dice que “ha aumentado mucho” y el 19% que “ha aumentado algo”. Solo el 11% cree que se mantuvo estable y apenas el 1% percibe una disminución, según una encuesta de la Usina de Percepción Ciudadana realizada a mediados de marzo.
Esta percepción se modera cuando la pregunta se acota al barrio donde vive el entrevistado. En ese caso, el 60% ve un aumento (33% “mucho” y 27% “algo”), mientras que el 25% entiende que se mantuvo constante y el 8% nota un descenso.

La diferencia entre la percepción general y la local sugiere que el fenómeno se asocia fuertemente a zonas concretas del territorio, con mayor visibilidad en el centro urbano, señala el trabajo.
Responsabilidad del gobierno
El 81% le adjudica al gobierno “mucha” o “bastante” responsabilidad por la situación. Sin embargo, la mitad de la población (50%) afirma que el gobierno no está implementando medidas para enfrentar este problema, mientras que solo el 25% reconoce que sí existen acciones al respecto y el 22% dice desconocerlas.
Ese desconocimiento o percepción de inacción se refleja en la evaluación del desempeño: el 39% califica la gestión del gobierno como “mala” o “muy mala”, el 33% como “regular” y solo el 17% la considera “buena”.

El Operativo Calle
Desde principios de 2026, el Ministerio del Interior puso en marcha en varios barrios de Montevideo (Centro, Cordón y Palermo) el Operativo Calle, para preservar la convivencia y el uso adecuado de los espacios públicos mediante la aplicación de la ley de faltas.
El colectivo Ni Todo Está Perdido ha denunciado episodios de violencia durante los procedimientos policiales.
A pesar de estas esas críticas, este operativo es apoyado por la mayoría. El 56% de la población la evalúa positivamente, el 10% negativamente y el 34% no contesta.
El dato llamativo es que este despliegue policial genera más apoyo entre votantes del oficialismo (el 62%) que entre los de la Coalición Republicana (52%).

Otro dato curioso es que cuando se pregunta si la Ley de Faltas sirvió para reducir la cantidad de personas en situación de calle, el 63% responde que no y solo el 11% dice que sí. Esto significa que el respaldo a este operativo convive con el escepticismo sobre su eficacia, señala el trabajo.
El origen del problema
La mayoría (el 55%) considera que la situación de calle es “el resultado de problemas sociales, exclusión y falta de respuesta del Estado”.
En tanto, el 35% cree que las personas están en esa situación “principalmente por sus propias decisiones de vida”, con diferencias según el voto: el 46% de los votantes de los votantes de los partidos de la oposición adhiere a esa visión, frente al 25% de los votantes del oficialismo.
Por otra parte, para el 39% la responsabilidad de este problema es de “la sociedad toda”, seguido por el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) con el 21%, el presidente Orsi con el 14%, las Intendencias con el 5%, el gobierno anterior con el 5% y el Ministerio del Interior con el 4%.











