Tradicionalmente, se pensó que el inodoro era el objeto con mayor cantidad de bacterias. Sin embargo, diversos estudios científicos revelan que existe otro objeto que utilizamos con frecuencia y que contiene muchas más bacterias.
Las bacterias habitan en casi todos los objetos de nuestra vida diaria. Para prevenir que estos gérmenes causen enfermedades, es fundamental mantener una adecuada limpieza y cuidar nuestra salud.
¿Qué objeto contiene 26 veces más bacterias que un inodoro?
De acuerdo con The Washington Post, las investigaciones científicas revelan que los carritos de supermercado albergan 26 veces más bacterias que un inodoro. Estos carritos son comunes en nuestras compras y también son manipulados por los niños.
Un estudio de la Universidad de California mostró que pueden contener hasta 50 bacterias por cada 2,54 centímetros cuadrados. Para llegar a este resultado, se recolectaron muestras de 85 carritos de supermercado y se analizaron gérmenes del tracto digestivo.
Qué tipo de bacterias se pueden encontrar en un carrito de supermercado
Los resultados del estudio indicaron que el 72% de los gérmenes en los carritos eran bacterias fecales. Charles Gerba, autora de la investigación, señala que su origen puede deberse a varios factores, entre ellos:
- Suciedad de los niños.
- Contaminación cruzada por la manipulación de carne en el supermercado.
- Excremento de aves en los estacionamientos de los supermercados.
- Falta de limpieza de los carritos.
La cantidad de personas y niños que utilizan los carritos a lo largo del día incrementa el contacto con patógenos mientras los desplazan por el supermercado.
Un aspecto clave de la investigación señala que estas bacterias pueden sobrevivir semanas en los carritos. Esto asegura que pasen a las manos de quienes realizan las compras.
¿Las bacterias en carritos de supermercado son un riesgo para la salud?
Con esta investigación, los científicos hallaron en los carritos de supermercado bacterias fecales como E. Coli y Staphylococcus aureus.
Sin embargo, el estudio detectó que en la mayoría de las bacterias encontradas no suponen un riesgo para la salud de quienes toquen los carritos, ya que para provocar enfermedades, la dosis de exposición debe ser mucho mayor.
Por ejemplo, para que la salmonella cause una enfermedad, una persona debe estar en contacto con 100.000 organismos y esos no están presentes en los carritos, según indicó John Swatzberg, profesor de enfermedades infecciosas de la Universidad de California.